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Copo de Algodón y los niños de Guanajuato



María García Esperón, la autora del libro "Copo de Algodón" estuvo el pasado 13 de junio en el estado de Guanajuato impartiendo un taller a los niños lectores.

E-books y niños: cómo utilizar los libros electrónicos para fomentar la lectura



Utiliza las tabletas a tu favor y acerca a los niños a la lectura a través de ellas


Los libros electrónicos son una realidad que cada día llega con mayor fuerza hasta nosotros, sin embargo es necesario tener en cuenta qué los hace distintos de los libros impresos, cuáles son sus cualidades y qué ventajas nos ofrecen. En El Naranjo te platicamos en qué consiste esta nueva modalidad y cómo puedes aprovecharla mejor.

Toño Malpica y Aitana Carrasco publican "La armónica" en formato digital


Una de las partes interactivas del libro
Ediciones El Naranjo publica en la tienda de Apple una nueva edición de La armónica, de Toño Malpica con ilustraciones de Aitana Carrasco. En esta versión los niños encontrarán las historias de dos personajes de épocas distintas que se unen por azares del destino. Además, descubrirán en sus páginas varias sorpresas con las cuales podrán interactuar.

Con la publicación de este título, El Naranjo continúa con el compromiso adquirido con los lectores digitales desde que comenzó a convertir su colección Ecos de Tinta a formatos compatibles con lectores electrónicos, ahora disponibles en Amazon y Apple.

En La armónica, Malpica narra la historia de un caballero medieval que es protegido por un hada que premia su bondad convirtiendo su armadura en un traje con el que puede volar. En la segunda parte, se cuenta la vida de Ruperto, un muchacho con autismo que llegará muy lejos gracias a los deseos de su madre y a la música que sale de su armónica.
Ambos personajes se unen porque aunque logran conseguir sus sueños, descubren que sus verdaderos deseos estaban en situaciones más simples y que no necesitan cosas materiales para ser felices. A través de la aparente sencillez del argumento, el autor presenta a los niños conceptos como la perseverancia, la tolerancia, el altruismo e incluso la guerra o la muerte.
Algunos de los elementos del libro emiten sonidos al ser tocados
Las láminas realizadas por Aitana Carrasco cautivan a los lectores a través de las texturas que emplea y los colores que dan vida a sus personajes, mostrándolos como seres expresivos y con fuertes personalidades. Inspirada por el collage, la ilustradora introduce elementos que resaltan los escenarios volviéndolos especiales.
El libro incluye varias actividades para encontrar diferencias, palabras y más
Éste es el segundo álbum ilustrado que El Naranjo lleva a una versión electrónica, ediciones en las que apuesta por los nuevos soportes que permiten a los autores llegar a un público que busca contenidos distintos y que además no tiene fronteras.
El libro incluye audios, actividades y un video en el que Toño Malpica dialoga con los lectores para contarles qué inspiró esta historia llena de magia y que busca sensibilizar a los niños.
La armónica está disponible en la tienda de Apple. Puede descargarse en dispositivos iPad desde la iBookStore. Su precio es de $75.00 pesos mexicanos o su equivalente en otras monedas.

Consejos para fomentar la lectura en el aula


Un espacio destinado a los libros atrae a los lectores
Aunque el tiempo en el salón de clases a veces no alcanza para todo, promover la lectura es una actividad que enriquecerá a los niños en muchos aspectos. Por eso, El Naranjo ofrece varios consejos que los profesores pueden utilizar para incentivar en los niños la curiosidad por los libros. 
  • Cada niño transita una historia lectora diferente que muchas veces comienza en la escuela, así que el compromiso de los maestros es un apoyo invaluable. Por lo tanto, el reto no debe limitarse a despertar en los alumnos el hábito de la lectura, sino también crearles la necesidad de saber más, de querer volver a los libros para descubrir algo más dentro de ellos.
  • Los niños aprenden muchos hábitos por imitación, es necesario que los profesores sean lectores modelo y compartan con ellos su propia experiencia. Preguntar con frecuencia qué están leyendo los alumnos es una estrategia que incrementará su interés.
  • Es necesario tener presente que el hábito de lectura tiene dos vertientes y no perder de vista ninguna: puede ser usada para impulsar el disfrute y el viaje individual, o también como una forma de obtener conocimiento. Los maestros deben mostrar a los niños los beneficios a los que conllevan los libros en todas sus formas.
  • Nunca debe olvidarse respetar los intereses de cada lector y no juzgar sus lecturas, es mejor intentar guiarlas de acuerdo con los temas que más le atraen a cada niño. Esto causará un interés mayor y provocará que se acerquen a otro tipo de contenidos.
  • El mejor espacio para motivar la lectura es aquél donde los niños están cerca de los libros. Es importante tener un espacio en el salón dedicado a éstos, en el cual puedan hojearlos, revisarlos, leerlos y seleccionar sus favoritos. Este espacio contribuirá por sí solo a la formación de lectores.
  • Rescatar el valor del libro como un vínculo afectivo que tiende puentes, que construye redes de significado en las que el niño pone en juego sus experiencias y conocimientos previos. Cada lectura motiva una “experiencia” que ayuda a provocar todo tipo de emociones en los niños. Hay libros que enternecen, que asustan, que hacen reír, que despiertan sensaciones o que abren incógnitas. Los puentes que tiende la lectura siempre están renovándose.
  • Propiciar la lectura en voz alta, de este modo los niños descubrirán la sonoridad de las palabras, su musicalidad, su fuerza, y al mismo tiempo comprenderán el valor que poseen dentro del texto. Es importante que el encuentro con la lectura sea lúdico y emocionante, con esto se logrará que las palabras cobren un nuevo sentido.
Poner a los niños en contacto con los libros propiciará su curiosidad
Además de estos consejos, Ediciones El Naranjo cuenta con guías de lectura para cada uno de sus títulos, las cuales ayudarán a los profesores a saber qué estrategias seguir al momento de compartir los textos con los alumnos. Cada guía incluye ejercicios y preguntas con la intención de ayudarlos a interesar a los niños por lo que están leyendo. Para mayor información, escribe a: difusion@edicioneselnaranjo.com.mx

“Con M de…”, un libro para niños que están aprendiendo a escribir o con problemas de escritura


Monique Zepeda, autora del libro

Con M de… cuenta la historia de un niño que parece estar seguro de que escribir no sirve para nada. A partir del libro, la escritora Monique Zepeda reflexiona sobre un problema común en la infancia. La autora hace énfasis en el tema porque de acuerdo con su experiencia considera que en ocasiones padres o profesores exigen demasiado a los niños que están aprendiendo a escribir y causan un efecto negativo.
El álbum se presentará el próximo sábado 20 de julio, a las 13:00 horas, en la librería Gandhi sucursal Mauricio Achar (Miguel Ángel de Quevedo no. 121, col. Guadalupe Chimalistac, México, D.F.) La autora y el ilustrador estarán presentes para narrar a padres y a niños las aventuras del personaje.
Con M de..., un álbum para niños que están aprendiendo a escribir
A través de las páginas de Con M de… se cuenta la historia de un niño que prefiere dibujar a escribir porque su letra es tan fea, que a su maestra le da hasta un patatús cuando la ve. El libro tendrá un espacio singular entre los niños que se encuentran en esta etapa, pues podrán identificarse con el protagonista que —cuando se decide a escribir— elige desafiar las normas y trazar las palabras “con m”, incluso ante la insistencia de su hermana que en todo momento le acerca las letras correctas.
Elementos gráficos empleados por el ilustrador Sr. No Quiero, como los guantes que utiliza el personaje, darán las pistas al lector para descubrir cómo el niño modifica poco a poco su idea original. Al final de la historia, el protagonista descubrirá que escribir es muy importante, sobre todo porque aparecerá un tercer personaje que cambiará todas las “emes” del libro.
Miguel Ortiz (Señor No Quiero)
Monique Zepeda cuenta que el libro lo dedica especialmente a un niño al que le costaba mucho trabajo escribir y a quien su maestra le hacía repetir los trabajos varias veces con la intención de que mejorara su letra. Esta situación únicamente provocó un sentimiento negativo en el pequeño que casi llegó a pensar que escribir no servía para nada, aunque al igual que el protagonista pudo descubrir por qué era importante.
En la presentación del libro, los niños descubrirán esta historia de la mano de un cuentacuentos y realizarán una actividad en la que pondrán en práctica los consejos de la autora, quien también es terapeuta infantil.

Cómo acercar los libros a los niños


Una parte esencial de la formación de los niños se obtiene a través de la lectura, sin embargo a veces parece una tarea difícil interesar a los pequeños por los libros. Aquí te presentamos algunos consejos para lograr que tus hijos le saquen jugo a los libros contigo. Te invitamos a que los pongas en práctica estas vacaciones.

No esperes a que sepan leer para acercarlos a los libros
 Acércalos desde pequeños
No es necesario que esperes a que estén en edad de aprender a leer. En las librerías puedes encontrar una amplia variedad de libros diseñados para bebés con los cuales harás que se interesen desde pequeños.
Apoya la labor de los maestros
Si bien en la escuela los niños tienen un espacio destinado a la lectura y textos que pueden leer en clase, siempre es necesario darles un empujón adicional en casa. Además de lograr que conozcan libros distintos, con esto evitarás que los vean como una obligación.
Conoce sus intereses
No todos los temas interesan a todos los lectores, pregúntale a tu hijo qué le gustaría leer y busca títulos relacionados. Si tu hijo tiene un libro que ya disfrutó, investiga qué otras obras ha publicado el autor.
Un pueblo lleno de bestias, de Francisco Hinojosa y Manuel Monroy
Libros apropiados para cada edad
Cuando quieras presentarle un libro a tu hijo, ten siempre presente su edad. Darle un texto inadecuado puede provocar un efecto contrario al que buscas, pues podría aburrirse o no entender por completo. Cada niño aprende a su propio ritmo.
Visita bibliotecas y librerías
Acompaña a tu hijo a elegir lo que quiere leer. Los espacios infantiles de librerías y bibliotecas tienen áreas destinadas a los pequeños, ahí tendrá una gran variedad de títulos y podrá elegir lo que le interesa más. Busca los lugares especializados en literatura infantil y descúbrelos a su lado.
Acompaña a tu hijo a elegir
 Hazle preguntas
Durante la lectura puedes hacerle preguntas sobre el desarrollo de la historia, pregúntale cómo cree que terminará y motívalo a que disfrute el texto. Una vez que acaben el libro, anímalo a que te cuente qué fue lo que más le interesó, cuál fue su personaje favorito o si  se acordó de otra historia mientras lo leía.
Recuerda también que lo más importante de todo es poner el ejemplo y mostrarles por qué te interesa leer a ti. Cuéntale cuál era tu libro favorito en la infancia o qué historias te interesaban más.

Actividades de Ediciones el Naranjo en FILIJ 2012

Este año se celebra la 32 Feria Internacional del libro Infantil y Juvenil en el CENART (Centro Nacional de las Artes). 


La FILIJ tiene como objetivo fomentar el hábito de la lectura, así como congregar a editores, libreros, distribuidores, bibliotecarios, maestros y especialistas, con el fin de elevar la calidad y la cantidad de publicaciones en el mercado mexicano y promueve el intercambio con otros países.

​​A lo largo de su historia, la FILIJ ha buscado crear espacios para exponer y dialogar sobre temas que giran en torno al libro y la lectura en espacios no formativos. Ha adquirido visibilidad en un circuito internacional, integrando en varios de sus eventos a especialistas de los procesos editoriales, la investigación y experiencia del fomento a la cultura lectora.

Parte de las actividades de Ediciones el Naranjo serán presentaciones de libros acompañados de los autores e ilustradores. Aquí les dejamos una breve semblanza de cada una de las participaciones para que asistan con toda su familia y disfruten de la feria y de lo que ella ofrece.
Sábado 10 de noviembre
Espectáculo musical del libro “Fiestas del agua” con la participación de Enrique Barona y el grupo Yolotecuani. El horario es de 12:30 a 13:30 horas, contaremos con la presencia de la autora Caterina Camastra y del ilustrador Julio Torres Lara quienes estarán firmando libros.

Domingo 11 de noviembre
Narración del libro “Los muertos andan en bici” a cargo de Elia Crotte. Se realizará de 12:00 a 13:00 horas en el foro 2 del CENART. Contaremos con la participación de la autora Christel Guczka quien estará firmando libros.


Lunes 12 de noviembre
Presentación del libro “Copo de algodón” a las 13:00 horas en la Carpa del Rincón. Contaremos con la participación de la autora María García Esperón quien estará firmando libros al terminar la presentación.


Martes 13 de noviembre
Se presentará el libro “Diente de león” a las 13:00 horas en la Carpa Café y letras, contaremos con la participación de la autora María Baranda y el Ilustrador Isidro R. Esquivel y Ana Laura Delgado. Al finalizar habrá una firma de libros.

 La FILIJ se celebra del 9 al 19 de noviembre de 2012, de 10:00 a 20:00 horas, en Centro Nacional de las Artes (Cenart), en Río Churubusco, esq. Calzada de Tlalpan. Colonia Country Club, C.P. 04220, Ciudad de México. La entrada es libre.

Ernesto Sábato: "Les quiero pedir a los chicos y a los jóvenes que lean"

De niños estamos mucho más dispuestos a fluir con la imaginación, con las historias, creyendo en lo imposible. No obstante, con el paso del tiempo, con la influencia de la vida cotidiana, de los contextos sociales, de lo mortificante de la realidad, solemos alejarnos de aquello en lo que creíamos. Con los años eso que de niños nos parecía mágico, puede parecernos ridículo e inútil. Olvidamos al niño que éramos y nos instalamos en nuestro peor personaje: un adulto que se ha olvidado que todo es posible. Que existen mundos donde pasa todo lo que no somos capaces de suponer.

Sin embargo entre ese niño y ese adulto existe un eslabón a través del cual es posible rescatar a ese niño que, aunque ha crecido, puede continuar en contacto con aquellos mundos fantásticos que le darán un reflejo de este en que vive, y que le ayudarán a comprenderse más así mismo, y a los demás.

La lectura es una vía importante para mantener, en la adolescencia, el contacto con lo que verdaderamente somos. Los libros nos regalan la libertad de comprender el mundo, a los demás, de entender los contextos, y nos dan la posibilidad de amortiguar la realidad con historias fantásticas que nos hacen seres más sensibles y más humanos.

Los libros siempre serán la puerta a un sinfín de emociones, descubrimientos, aprendizajes y experiencias. Así lo mencionó Ernesto Sábato durante la presentación del Plan Nacional de Lectura (Buenos Aires, Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, 18 de mayor de 2004): "Leer les agrandará, chicos, el deseo, y el horizonte de la vida".

Y qué importante es escuchar esto de un hombre que se ha dedicado a exponer la realidad y lo ha hecho a través de tres novelas, y diversos libros de ensayos. Que ha sufrido la vida misma, y aún es capaz de creer en la importancia de la educación y de la lectura como vías para una convivencia más sana, entre personas capaces de sensibilizarse por y para los demás.

Por esta razón, y a pesar de que este discurso fue pronunciado por Sábato 6 años atrás, lo reproducimos completo pues creemos en sus palabras, y en la importancia de que un autor de su calibre se acerque a los jóvenes para hablarles al respecto.


Aquí el discurso:

"Les quiero pedir a los chicos y a los jóvenes que lean"*

Discurso pronunciado por el autor durante la presentación del Plan Nacional de Lectura (Buenos Aires, Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, 18 de mayor de 2004). Texto difundido por Prensa y Comunicación del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología.

Queridos chicos:

He venido hasta acá porque quiero hablarles de la educación, de los libros, de la importancia decisiva que tienen en la vida de los pueblos y de las personas, y de la que han tenido en mi vida.

Han pasado tantos años y sin embargo aún conservo el recuerdo de mi escuela de Rojas y de aquel colegio de mi adolescencia donde, igual que ustedes, fui conducido a los umbrales del pensamiento y de la imaginación. Con una mezcla de rigor y de ternura nuestras maestras y nuestros profesores nos enseñaron a buscar la verdad, a la vez que se iba formando nuestro espíritu con valores esenciales. Junto a los saberes que integran la educación básica, ellos nos transmitieron algo de la heroica epopeya del hombre. A menudo nos sentíamos extraviados ante aquellos acontecimientos cuyos motivos últimos, sin duda, sobrepasaban lo que podíamos comprender. Por esos relatos, llenos de peligro y de pasión, lograban suscitar nuestro asombro, que es la piedra angular de la verdadera enseñanza. En aquel tiempo, se forjaron las ideas esenciales que me acompañaron a lo largo de la vida, y se echaron las raíces de todo lo que tuvo que ser.

Por eso he venido hoy, especialmente, para hacerles un pedido: les quiero pedir a los chicos y a los jóvenes, con la autoridad que me dan los años, que lean. Yo también he leído de chico, y fueron los libros quienes me ayudaron a comprender y a querer la grandeza de la vida. Quienes sembraron en mi alma lo que luego los años pudieron expandir. Leía cuanto llegaba a aquellas bibliotecas de barrio, donde primero a través de libros de aventuras, y luego, porque un libro lleva, inexorablememte, a otro libro, a través de los más grandes de todos los tiempos, esos que nos entregan los abismos del corazón humano, y la belleza y el sentido de la existencia.

Leer les agrandará, chicos, el deseo, y el horizonte de la vida.

Leer les dará una mirada más abierta sobre los hombres y sobre el mundo, y los ayudará a rechazar la realidad como un hecho irrevocable. Esa negación, esa sagrada rebeldía, es la grieta que abrimos sobre la opacidad del mundo. A través de ella puede filtrarse una novedad que aliente nuestro compromiso.

Privar a un niño de su derecho a la educación es amputarlo de esa primera comunidad donde los pueblos van madurando sus utopías.

Créanme, es necesario que nos dejemos todos empapar por la utópica búsqueda de una gran educación para nuestros chicos.

Lo he dicho en otras oportunidades y lo reafirmo: la búsqueda de una vida más humana debe comenzar por la educación. Como supo señalar Simone Weil, su tarea es "preparar para la vida real, formar al ser humano para que él mismo pueda entretejer, con este universo que es su herencia, y con sus hermanos cuya condición es idéntica a la suya, relaciones dignas de la grandeza humana".

*Ernesto Sábato nació en Rojas, provincia de Buenos Aires (Argentina), el 24 de junio de 1911. Es Doctor en Física y cursó estudios de Filosofía en la Universidad de La Plata. Trabajó como investigador en el Laboratorio Curie de París (Francia) y, en 1945, abandonó definitivamente la ciencia para dedicarse a la escritura. Es autor, entre otros libros, de los ensayos El escritor y sus fantasmas (1963) y Apologías y rechazos (1979), y las novelas El túnel (1948), Sobre héroes y tumbas (1961) y Abbadón el exterminador (1974).

Motivando a leer (2a parte)

En una nota anterior -Motivando a leer (1a parte)- comentamos que uno de los principales objetivos del Club Sácale Jugo a la Lectura es motivar a niños, jóvenes y adultos para que vivan el placer de la lectura. Ahí es donde encontramos la fuerza para mantener vivo este sueño, y seguir con el esfuerzo de acercarnos a la mayor cantidad de gente posible para contagiarlos de esta pasión que nos tiene trabajando día a día, con la esperanza de lograr, a través de los libros, un sociedad más sensible en relación con su entorno.

(Sacándole jugo a la lectura durante el taller de lectura en Infonavit. Libro "Los niños de paja", de Bernardo Esquinca, Almadía, 2009)

Al respecto estamos convencidos que uno de los objetivos más importantes para lograr esto se encuentra en los niños. Y es nuestro deber, como adultos, motivarlos para que nazca en ellos ese instinto de lector que los volverá seres humanos más imaginativos, responsables, y sensibles.

Pues bien, continuando con la nota Motivando a leer (1a parte) presentamos a continuación la segunda parte del artículo "Motivar a leer" publicado por el sitio La casa del árbol.


(Sacándole jugo a la lectura durante la presentación del libro "Diario de un desenterrador de dinosaurios", de Juan Carlos Quezadas, Ediciones El Naranjo, 2009. Lugar: Foro Bancomer)




Motivar a leer (2a parte)*

7. Desarrollar en los niños un sentido de la lectura
Pero también hay que motivar para que el niño arribe a algo legible, entendible, asimilado por él; y que adopte y quiera de manera lúcida.
     Precisamente, en una investigación sobre lectura se encontró que los niños que habían avanzado más en este dominio eran aquellos que más entendían el porqué, que eran más claros en la razón de dicho aprendizaje. Y es más, que tenían un concepto muy cabal de lo que la era lectura.
     Por eso, debe haber de parte de los niños niveles de conceptualización de la lengua escrita previos a su aprendizaje convencional. Pero interesa que ellas sean reflexiones propias, no las ideas que tenemos los adultos, porque como bien expresa Sully citado por Jesualdo:
     "Si el niño pudiera darse cuenta de lo que nosotros llamamos leer se reiría".

     El niño no solo tiene que descubrir sino apasionarse mucho acerca del para qué sirven los materiales escritos que lo rodean.
     Debemos pues vivenciar la utilidad de la lectura en la vida y en la realidad del niño.
     Y todo esto para que él tenga la fuerza, y él mismo se motive, a fin de desentrañar por su propia cuenta e iniciativa este conocimiento.
     Para que ello se produzca ha de tener de la lectura y la escritura la idea clara y nítida acerca de la utilidad que se obtiene con ella.

8. Al niño le interesa saber qué logra con la lectura
En un estudio de Waples, Berelson y Bradshow, citado por Ralph Staiger en "Caminos que llevan a la lectura" se precisan los móviles tanto personales como sociales que incitan a una persona a leer. Ellos son:

a) El efecto instrumental, como por ejemplo: conocer mejor un problema práctico y adquirir una mayor competencia en lo que se requiere para resolverlo.
b) El efecto de consolidación, como por ejemplo: reforzar una actitud o adoptar otra distinta ante temas que se debaten y discuten.
c) El efecto estético, como por ejemplo: tener una experiencia de agrado y placer gracias a una obra literaria.
d) El efecto desahogo, como por ejemplo: mitigar las tensiones al leer algo que ofrece una distracción placentera.

En síntesis, sirve:
1) Para resolver un problema.
2) Para informarnos sobre una situación.
3) Para comunicarnos.
4) Para obtener gozo y placer.

9. La escritura como medio de conservación
Se enfatiza mucho en la función de leer como algo vinculado a la función productiva, práctica y hasta administrativa. Y se idean métodos y técnicas para cualificar más y mejor este sentido.
     Sin embargo, el hombre que lee verdaderamente lo hace por otras razones: a fin de explicarse aspectos importantes de la vida, o bien para conocer aspectos ocultos o inéditos de la realidad, o del hombre mismo. O para descubrir su personalidad.
     Incluso, las razones por las cuales se leen se emparentan más con el mundo onírico, o de los sueños. O para deambular por los reinos infinitos de nuestro mundo interior.
     Por ejemplo, al niño le seduce y maravilla constatar que en el texto escrito las palabras no cambien, que todo aquello que afecte directamente en su vida no se transforme en otra cosa, que estén siempre allí, que sean las mismas, que ellas estén fijas como pruebas tangibles de lo imaginario, como constataciones firmes de aquello que es fugaz y quimérico.
     Y la atracción que sienten por conocer esos vestigios de lo fantástico es enorme.
     Esto es, la escritura como medio de conservación, en donde se pueden depositar y guardar ideas, sentimientos, vivencias, datos, que hacen la memoria de la humanidad en resguardo de las limitaciones del espacio y del tiempo reales; siendo, de otro lado, éste un factor clave para el progreso humano.

10. Para jugar y guardar secretos
De aquí se desprende algo crucial:

     Que la lectura no sirve lo mismo para el adulto que para el niño. Esta es la gran brecha, la falla, la separación y la diferencia que nos hace mucho daño.
     Lectura para el adulto significará, por ejemplo, informarse, o adquirir prestigio profesional incluso; algo útil para hacer negocios.
     Para el niño predominará el mundo de la fantasía, del juego, de la diversión, del paseo, del chiste, del secreto y hasta el mundo fascinante del poder.
     Hay entonces notables diferencias en la motivación que tienen los adultos con respecto a la que tienen los niños en relación a la lectura.

     En consecuencia, no apliquemos modelos ni esquemas generales, descubramos más bien qué inquietud e interés puede significar la lectura para cada niño en particular.
     En dicha perspectiva, y pensando la lectura en relación al niño, ella sirve para esclarecer todo aquello que afecte directamente en su vida afectiva. He aquí algunas pistas:

En relación al niño, ella sirve:
a) Para no olvidar lo que se vive. (Función vital o vivencial del lenguaje).
b) Para comunicarse con los demás. (Escribir cartas, por ejemplo).
c) Para escribir hechos hermosos y encantadores. (Lectura y narración de cuentos).
d) Para guardar secretos. (Las confidencias en los diarios íntimos).
e) Para jugar. (Adivinanzas, nonsenses, jitanjáforas, chuzas, glosolalias).

11. Ubicar la lectura como un aspecto de la cultura humana
Para poder hacer que el niño lea espontáneamente otro aspecto importante es ubicar y comprender la lecto-escritura como un aspecto instalado en el ámbito de la cultura de los pueblos.
     Consecuentemente no es favorable conceptuarla como un problema meramente educativo o pedagógico siendo más bien un asunto inherente a la condición humana, cual es de ser un hombre pleno y cabal sobre la tierra.
     No debemos entonces confinarla a la escuela, ni esperemos que sea la institución educativa la que se encargue exclusivamente de resolver los problemas que le son inherentes.
     Quizá la escuela en parte tenga que encargarse de su desarrollo pero su naturaleza y dimensión es muy grande como para que la reduzcamos al horario lectivo.
     Es la interacción de factores internos y externos a las personas lo que incita a leer.
     Y así como el lenguaje es un producto cultural, igualmente la lectura y escritura lo son.
     Es en ese campo entonces donde hay que favorecer el proceso constructivo de la lectura y de la escritura, creando un ambiente alfabetizador y situaciones que permitan la interacción con la lengua escrita.
     Y aquí vale la pena pensar en el enorme rol o papel de la literatura infantil en favorecer una relación óptima con la lectura y escritura.

12. Conversación y contacto con Dios
Porque quien no adopta la lectura como una actividad permanente se pierde la posibilidad de desarrollar su destino sobre la faz de la tierra.
     Porque quien no sabe leer un libro no sabe leer la vida, la realidad, las personas, el mundo.
     Quien no sabe leer de modo frecuente no comprende ni el presente, ni el pasado, ni el futuro.
     Será una persona limitada, no hábil y hasta inepta para construir significados en toda situación.
     Quien no adopta la lectura como una realización continua será una persona con algunos esquemas básicos, muy simples pero sin la capacidad de renovarse ni enriquecerse paulatinamente.
     Porque más que hijos de los padres que tenemos o hemos tenido, somos hijos de nuestras lecturas y de los libros que hemos leído.
     Ellos han formado y forman de modo inacabado nuestro ser y nuestro espíritu, ellos son nuestros progenitores.
     Ellos nos han dado no sólo una casa sino un mundo íntegro, vasto; con caminos, posadas, castillos; con pueblos, villas y ciudades; con ríos que crecen y lagunas que se amplían; con tierra fecunda que cultivar, con lluvias y climas diversos; con mares y océanos infinitos para navegar.

*Fuente: http://i-elanor.typepad.com/casadelarbol/2009/04/motivar-a-leer.html

Motivando a leer (1a parte)

Uno de los principales objetivos del Club Sácale Jugo a la Lectura es motivar a niños, jóvenes y adultos para que vivan el placer de la lectura.

En notas anteriores hemos dado a conocer diversos puntos de vista, así como consejos, de especialistas sobre las diferentes formas de acercar a los niños a los libros. Métodos que en mucho casos resultan muy útiles. Por esta razón, seguiremos dando a conocer diversos puntos de vista relacionados al tema.

La lectura es necesaria para un desarrollo y una maduración intelectual. El gusto por la lectura abre nuevos mundos, amplía el vocabulario y el conocimiento, además de que ayuda a mejorar en cualquier aspecto de la vida personal.

La lengua es el camino para comunicarse, expresar una identidad cultural, plantear una forma de pensar y darle sentido a las cosas. Mientras más se lea más se aprenderá a entender y explicar la vida.


El sitio La casa del árbol publicó el artículo: "Motivar a leer"; en el Club Sácale Jugo a la Lectura nos permitimos reproducirlo a continuación:

Motivar a leer*

1. La motivación a la lectura

En el dominio y aprendizaje de la lectura una serie de problemas secundarios han secado los tinteros, enclaustrando la discusión en temas peculiares y curiosos, como: la "edad correcta, adecuada y científicamente apta" para aprender a leer, el tipo de letra para hacer que este proceso se realice, o cuándo pasar o saltar de la letra script a la ligada, o cuáles son los saberes previos, condiciones o pre-requisitos para el inicio de la decodificación; o bien si partimos de la letra o la silaba, de la palabra o la frase, de la oración o el párrafo, del texto o del contexto.
Todos estos son detalles, aderezos pero no la sustancia principal de este suculento potaje que es la lectura y escritura. De allí que en el proceso de su aprendizaje se proponen actividades áridas, duras y amargas. Y hasta crueles, en donde el niño fracasa muchas veces.
¿Qué fuerza será capaz de atraerle tanto que vuelva a intentar atravesar y superar esas dificultades? ¿Qué interés mayor será aquel que lo aliente a pugnar por entender o comprender lo que hay detrás de esos barrotes que son las letras?
Sólo puede ser ese paisaje y ese universo prodigioso que, ojalá que él sepa con claridad que están más allá de esas dificultades que se le presentan en el dominio de la decodificación.
Y en ese "ojalá que él sepa" está el meollo de nuestro planteamiento.

2. Propiciar experiencias de interés por el libro y la lectura

Un niño cruza una valla o un cerco por el atractivo o el interés de lo que hay dentro; se atreve a pasar un túnel por el paisaje y la luz que irradia desde el otro lado de la galería.
Pero nosotros nos proponemos enseñarle a leer y escribir sin importarnos si tiene o no tiene interés en ello. De allí que la mayor importancia lo tiene este aspecto, el mostrarle el sentido y el fin, si es que nos atrevemos a repetir, sin que se nos ruborice las mejillas, que el centro y el protagonismo de todo el proceso educativo es el niño.
No podemos pretender que éste aprenda algo a lo cual no le brinda mayor sentido ni interés. Por eso, anterior al proceso de su alfabetización el niño ha tenido que comprender, intuir y ser atraído hacia la lectura.
De allí que la mejor manera de iniciarlo y dar el primer paso en esta conquista es el poder de fascinación y atracción que la palabra escrita puede tener para él antes del proceso de su alfabetización. De allí que el énfasis que hay que poner es en la motivación.
Ello se consigue propiciando por eso experiencias en donde despertemos el interés por la lectura y el libro, en donde entender qué prodigalidad encierra la escritura de la palabra es vital.
Seamos lo suficientemente dedicados a presentarse al niño esa luz y ese paisaje que hay al otro lado de la cortina, a fin de que él con sus propios medios descubra y conduzca su propio proceso de aprendizaje, asistido por el maestro.
Para que la lectura se produzca de manera natural hace falta encender los motores, la energía del propio niño. Y no jalarlo desde adelante ni empujarlo desde atrás, sino ir al lado suyo o instalarse dentro de él.

3. Niños suficientemente motivados

La motivación, como etapa fundamental del proceso de adquisición de la lectura, no ha sido tomada como importante ni en serio porque hasta ahora predomina en la concepción educativa, dominante en la mayoría de países, la corriente conductista que solamente reconoce conductas observables, medibles y evaluables.
En un modelo empresarial de la escuela no hay que suscribirse a ese pensamiento sino que él se respira, para lo cual basta acercarse a una institución educativa y más aún ingresar a un aula de clases.
El conductismo se basa y toma en cuenta las relaciones entre variables de estímulo y de respuesta sin presuponer construcciones internas explicativas. El campo de la motivación tal cual como lo venimos considerando entra en los factores que dicha concepción no acepta y recusa, por considerarla vestigio del mentalismo.
Y esta manera de concebir la vida afecta más a la Educación Inicial que abarca la edad en donde se vivencia lo esencial, entre otros aspectos: motivar. Y lo esencial en lectura es el asombro, el placer, la creatividad y estos contenidos son propicios que se descubran y vivan más que tratar que se demuestren. Y menos de que se aprendan.

Porque es entre los tres a los cinco años la etapa clave para cimentar en el niño un magnífico comportamiento lector. Es en esta etapa que sus vivencias en torno a la lectura son los elementos definitorios en su posterior asunción a este poder ser, estar, hacer y conocer, saberes que los reúne y sintetiza la lectura.
Ante ello el método es lo que menos importa cuando se ha despertado un verdadero interés en el niño por leer, cuando éste ha descubierto los universos fantásticos que hay escondidos debajo o detrás de las letras. El querrá entonces desentrañarlo y querrá hacerlo con sus propios medios.
Un niño con una inteligencia normal puede aprender a leer por cualquiera de los métodos. Normalmente no hay ningún niño que no pueda aprender a leer por alguno de los métodos si es que está suficientemente motivado.

4. Hacer arder los fuegos de la alegría

Encender al niño de entusiasmo, ése es el gran problema de la educación.
Encontrar la cerilla y la combustión con las cuales él se encienda y entonces sea impulsado con sus propios motores, como una nave que sube al espacio interestelar, ¡ese es el quid del asunto!
Al motivar a la lectura hay que "hacer arder –como decía Apollinaire– los fuegos de la alegría."
Los maestros casi siempre presionamos desde dentro y terminamos arrojándolos hacia fuera. O con sogas intentamos jalarlos. O con dardos y piedras intentamos que el niño camine hacia delante. O con resondros y conminaciones que vaya por donde nosotros no fuimos capaces de ir, con el castigo de la nota y frecuentemente con la falsa palabra dulce que intenta premiar.

Cuando nosotros les acercamos o aproximamos convenientemente a la lectura es como si dejáramos que una voz interior sea la encargada de guiarle al niño por esas travesías imaginarias extensas y elevadas en las cuales van buscando el camino de su propia realización.
Las “situaciones de educación” con los niños tienen que ser explosivas, de aguda imaginación, de suma gracia.
Desde el principio se trata de aprender a "leer de veras", es decir plenamente, asuntos de verdadero interés para el niño, cargados con lo que él valora y ama tanto: "la vida". Con textos que le lleven a lo hondo del alma, que lo colmen de admiración y maravilla por el mundo.
¡Allí radica y reside en realidad la clave de todo lo que hay que obtener en la lectura!

5. ¡El interés presente!, he ahí el gran móvil

Activar experiencias, tocar fibras sensibles, poner en movimiento neuronas dormidas pero estallantes en el fondo de la conciencia; dar o propiciar pulsiones, ¡ése es el secreto!
El niño al leer tiene que sentir que aquello le habla, que en ello hay una repercusión personal muy grande para su vida, con lo cual él puede establecer un estrecho contacto total, decisivo y de vida y muerte.
Esto es la base para que él encuentre en la lectura una manera de escuchar voces profundas que repercutan intensamente en su vida.
Y de este modo lograr que los niños lean como caminan. Es decir: es asombroso pero se presenta de manera natural.
Y ello se alcanza cuando la decodificación del signo lingüístico es un sub producto o un resultado de una adecuada motivación hacia la lectura que podamos hacer con el niño en el proceso de su alfabetización.
Esta es una idea que ya la exponía Rousse au, cuando insistía que lo esencial en el aprendizaje de la lectura no reside en la calidad del método sino en la motivación profunda del alumno:
Al respecto él escribió lo siguiente:
"Locke quiere que el niño aprenda a leer con datos. ¿No es esa acaso una feliz invención? ¡Qué lástima! Un medio más eficaz que todo eso, y que siempre se olvida, es el deseo de aprender. Infundid al niño ese deseo, y dejad vuestros escritorios y vuestros datos de lado, cualquier método será bueno para él. ¡El interés presente! he ahí el gran móvil, el único que conduce lejos y de modo seguro".

6. Actividades más que lecciones y teorías

Toda acción educativa provocará indiferencia y hasta rechazo si es que los sujetos a quienes se dirige no han percibido cuál es el sentido de dicho conocimiento.
De allí que para que algo sea adoptado y querido lo primero es crear expectativas y luego propiciar la búsqueda de dicho conocimiento a partir de la iniciativa del propio niño.
El debe formularse buenas, grandes y raigales preguntas acerca del ser de la lectura que no debe dejar su condición de zona mágica, de bosque encantado, de reino de todas las voces, de paraíso de todas las fábulas. Lugar de origen y matriz de donde hemos venido. E, incluso, su condición de útero materno.

El objetivo central y luminoso a edificar, o construir el propio niño, es dar respuesta vivencial, inquietante, volitiva a la pregunta: ¿Qué sentido tiene leer y escribir?
Ello no como una acumulación o un hallazgo conceptual. Tampoco como una noción o definición teórica, sino como una emoción y hasta como una pasión.
Con los niños se necesitan actividades más que lecciones o teorías. Actividades estimulantes que revelen el para qué del lenguaje escrito.
Y es el estímulo aquello que nos engendra una necesidad, que es a la vez aquello que nos conduce o nos propicia a realizar una actividad.

Advierte Jean Piaget, que:
"El funcionamiento de la inteligencia (operaciones) está mas estimulado cuando los problemas presentados por la realidad son más variados y más interesantes".

*Fuente: http://i-elanor.typepad.com/casadelarbol/2009/04/motivar-a-leer.html

Los niños y los libros

Ya hemos hablado sobre la importancia de fomentar la lectura en los niños. Sobre la manera en que acercarlos a los libros les permitirá convertirse en mejores personas, y que en un futuro les permitirá transmitir nuevos valores a las generaciones siguientes. También hemos hablado sobre la labor de las editoriales infantiles y la importancia de programas para la promoción de la lectura. Hemos hablado sobre el trabajo de los escritores e ilustradores, y también sobre las partes de un libro.

Sin embargo aún hay muchas otras preguntas en torno a los niños y los libros que debemos responder.


En el sitio de internet L de Lectura realizaron una entrevista a diversos editores para saber cómo son, o deberían ser, los libros para niños.

A continuación reproducimos la entrevista que les hicieron a Gilda Moreno Manzur (GM), editora y traductora independiente; a Karen Coeman (KC), gerente de Literatura de Editorial Castillo; a Pilar Armida (PA) y a Obsidiana Granados (OG), editoras de Literatura de Editorial Castillo, y a Santiago Collazo (SC), editor.

EN BUSCA DE LA DUALIDAD BÁSICA: NIÑOS Y LIBROS

¿Cómo definir la literatura infantil?

GM: Es la dirigida a los niños, con textos de ficción o no ficción, usualmente escritos en forma atrayente y con un lenguaje bello, formados con puntajes grandes, con hermosos diseños e ilustraciones que constituyen un apoyo esencial de los textos. En mi opinión, también gusta a los adultos que no acostumbran leer y se quedaron en un nivel de lectura bastante básico.

KC, PA, OG: Todo el cuerpo literario dirigido a despertar la curiosidad a los lectores de 0 a 15 años, aproximadamente. Su público no se limita a estos últimos: hay público adulto aficionado a este tipo de libros.

SC: Todo texto que promueve el uso de los libros (como apoyos, como herramientas, como objetos de conocimiento) y la lectura de éstos en los niños.


¿Se considera al libro de texto como libro infantil?

GM: No. Sus objetivos son diferentes. El libro de texto está orientado a educar en el contexto escolar y contribuye a enseñar materias específicas.

KC, PA, OG: No, porque el único objetivo de los libros de texto es instruir. A diferencia de los libros infantiles, están diseñados para responder a necesidades y objetivos escolares. La literatura infantil debe enfocarse a las necesidades, gustos e intereses de los niños lectores, no de una institución.

SC: No, mientras el fin sea el desarrollo y cumplimiento de metas académicas. El libro de texto es apoyo en la enseñanza, no difusor de contenidos por sí mismo.

¿Cuál es el propósito de los libros infantiles?

GM: Educar de manera amena, despertando el interés, el gusto por la lectura de textos literarios o informativos y por el arte; fomentar el desarrollo de las habilidades sociales y culturales de los niños.

¿Cómo leen los niños?

GM: Muchas veces leen junto con sus padres o con sus amigos. Algunos, en niveles más avanzados, prefieren hacerlo cuando están solos. Otros lo hacen con sus maestros y compañeros en la escuela.

KC, PA, OG: De diversas maneras, cada quien tiene su propia experiencia lectora. Pero es importante que desde pequeños haya un entorno lector en casa o en la escuela. Cuando los papás o maestros les cuentan o leen en voz alta historias atractivas para ellos.
Por su parte, el trabajo de los editores, autores e ilustradores consiste en ofrecer libros de calidad que los motiven a leer.

SC: Deben tener, de entrada, siempre libros a su alrededor. La familiaridad con el objeto es un primer paso, porque se toca, se hojea, se tira… aunque no se lea. De allí es mucho más fácil detenerse a leer la primera línea. La ayuda de alguien que invite y siga la lectura en los primeros acercamientos es fundamental, como lo es la ayuda al andar en bicicleta: la necesitamos para equilibrarnos, aunque, al final, uno lo hace solo.

¿Para qué leen los niños?

GM: Para entretenerse y aprender.

KC, PA, OG: Entretenerse al tiempo que se descubren a sí mismos y al mundo que les rodea.

SC: Para descubrir las miles de cosas que hay más allá de su entorno. Para darse cuenta de que hay miles de cosas que podemos imaginar.

¿Qué otras cosas hacen los niños con los libros?

GM: Los usan para colorear o para admirar las ilustraciones cuando son a colores. Pueden intercambiarlos por otros que no han leído.

SC: La familiaridad con el objeto es un primer paso: se toca, se hojea, se tira…

¿Existen reglas para la corrección de textos infantiles?

GM: Yo no corrijo propiamente, pero una regla importante es que el texto quede lo más claro posible y, al mismo tiempo, que utilice un lenguaje florido.

KC, PA, OG: Sí, dependiendo de la edad a la que esté dirigido el texto.

SC: Las básicas, de ortografía. En literatura, una buena idea es la que se toca lo menos posible.

¿Un ejemplo de lo que no se debe hacer al corregir un texto infantil?

GM: Pensar que los niños, sólo por serlo, no son capaces de entender, si se les dan textos interesantes para leer.

KC, PA, OG: Menospreciar y subestimar al lector.

SC: Tratar al niño como un idiota, con un lenguaje que lo subestime. O que le hable como un adulto.

¿Qué SÍ se debe hacer al corregir un texto infantil?

GM: Procurar que la historia capte el interés del lector y nunca se pierda.

KC, PA, OG: Equilibrar el lenguaje de manera que sea comprensible y enriquezca el vocabulario de los lectores.

SC: Cuidar el género, para que el niño sepa diferenciar entre las múltiples opciones que puede tener como lector.

¿Existen diferencias entre un editor y un editor de textos infantiles?

GM: El editor de textos infantiles tiene que estar más en contacto con su niño interno y arriesgarse a ser un poco más juguetón. A la vez, habrá de preguntarse o investigar qué puede gustarle a su público y lanzarse a la aventura de crear, con gran visión, series o libros que respondan a esas preferencias.

KC, PA, OG: Sí, cada área tiene sus peculiaridades.

SC: Sí, claro. Un editor infantil debe adecuar más el lenguaje y debe pensar en la ilustración como un complemento tan o más importante que el texto. Debe ser una visión mucho más integral.

¿Existe un perfil ideal de lectores infantiles?

GM: Por desgracia, me parece que el nivel socioeconómico tiene que ver: es más factible que la familia de un niño de clase media o alta pueda inculcarle el hábito de la lectura. Sin embargo, afortunadamente, ahora se cuenta con materiales de lectura en las escuelas públicas, los cuales pueden servir para que niños de familias de ingresos más bajos también tengan acceso a los libros.

KC, PA, OG: No, todos son lectores en potencia.

SC: Es imposible pensar que un niño tendrá la misma experiencia con un libro. Por ello, es imposible pensar en editar para miles de reacciones distintas.

¿Existe un perfil ideal de editor y/o corrector de libros infantiles?

GM: Lo ideal es que sea una persona creativa, atrevida, juguetona y hábil para conjuntar y dirigir al equipo de colaboradores con mayores posibilidades de realizar libros atractivos, de excelente calidad y en tiempo oportuno.

KC, PA, OG: No forzosamente, pero debe tener muy claro su público y saber cómo acercarse al lector.

SC: No. Acaso un editor infantil debe ser más "visual" (si eso fuese posible).

El acercamiento de los autores a los niños

En el Club Sácale Jugo a la Lectura creemos en la importancia de que los autores se acerquen a los niños para contagiarlos sobre su sentir acerca del mundo de la literatura. Por esta razón dentro de las actividades que llevamos a cabo en el Club, a través de platicas, firmas de libros, presentaciones, y más, consideramos importante que los niños tengan la oportunidad de conversar con sus autores favoritos, y llevarse un grato recuerdo al encontrar sencillez en esos hombres y mujeres que admiran.

Para los pequeños es importante observar las actitudes de las personas creativas, para de este modo formarse con una personalidad más crítica, sensible y abierta.

Como un ejemplo de esto, José Saramago realizó en el 2005 una visita a una escuela en el barrio porteño de Boedo, Argentina, para dialogar con los alumnos sobre su obra, su pasión por la literatura, y otros temas de actualidad internacional.

En aquella ocasión Saramago comentó lo siguiente: "Que mis libros los lea un lector adulto, es normal. Ahora, que un niño se acerque para demostrar con sus preguntas que ha leído mis libros y que me conoce, es una emoción muy fuerte".

También dijo: "La literatura tiene mucho para enseñar. Enseña lo que tiene que ver con la persona: sus sentimientos, sus sueños, sus reflexiones, la alegría, la tristeza. Me gustaría que, dentro de unos años, algunos de vosotros entren en una librería o en la biblioteca de la escuela y pida un libro de José Saramago. Ése será un paso más".

Al hablar sobre su propia infancia y experiencia como alumno, Saramago recordó que su afición literaria surgió desde muy temprano. "Los libros que yo he leído en mi juventud los he leído en la biblioteca pública: durante el día trabajaba y por la noche iba a leer a la biblioteca. Leí de todo, todo lo que podía. No había nadie que me dijera 'esta obra no te conviene, es demasiado pronto para ti'. La aventura era leer y leer."

Cuando se le preguntó sobre sus propios gustos como lector, confesó que todos los libros tienen algo que necesitamos. "Los autores y sus lectores constituyen una tribu. La gente se reúne alrededor de un libro y encuentra que en ese libro hay una humanidad, que no es sólo la que podemos reconocer como contemporánea nuestra: hay una humanidad que es toda la herencia cultural, el lenguaje."

Finalmente, los chicos se animaron a manifestar sus inquietudes por el conflictivo escenario internacional, y le preguntaron sobre las tensiones existentes en todo el mundo. El novelista se permitió, entonces, un último consejo: "El mundo está ahí y hay que conocerlo. Tenéis que empezar ya a conocer el mundo".

Aquellos niños que compartieron, al menos, un momento con el Premio Nobel, jamás lo olvidarán y siempre tendrán la curiosidad de acercarse a los libros, pues se habrán dado cuenta de que los escritores son personas comunes, sencillas, y que están disponibles para platicar con ellos.

Dos círculos centrados de Ediciones El Naranjo, en la revista Kinder garten

En su más reciente número, la revista Kinder garten recomienda el libro Dos círculos centrados, de Alejandro Magallanes, publicado por Ediciones El Naranjo.


En el Club Sácale Jugo a la Lectura te damos a conocer la reseña publicada en la revista, en la que también podrás encontrar una trivia para ganarte un ejemplar de este libro.

[Da click en la imagen para ver en grande]

El arte y los niños*

Acercar a los niños a las diferentes manifestaciones artísticas

Cuando como padres nos enfrentamos a la educación de nuestros hijos nos surgen muchas preguntas sobre qué es lo mejor para ellos. Claro que las respuestas que nos damos depende mucho de nuestros intereses y de nuestro entorno, y, por supuesto, de los cánones establecidos.

Es cierto que en la actualidad nadie puede negar la importancia de aprender un segundo idioma, de estar al día en los avances tecnológicos como las computadoras, los videojuegos, etc., o de tener un buen nivel en matemáticas. Sin embargo, en lo que se refiere a otros aspectos como el conocimiento de la historia, el manejo adecuado del lenguaje, el desarrollo artístico, el hábito de la lectura, o incluso el deporte, no siempre se consideran cuestiones primordiales para el éxito profesional.

Vivimos en un mundo en el que se da prioridad a todo aquello que nos reporte un beneficio inmediato y no nos detenemos a pensar que el desarrollo de estas áreas del conocimiento, tarde o temprano no sólo incidirá en un mejor desempeño, sino que además nos proporcionará un gran placer, lo cual repercutirá en que nos sentiremos más felices y, por ende, en que haremos mejor nuestro trabajo. La educación que aboga por un desarrollo integral no está tan mal encaminada.

Atiborramos a los niños de actividades extraacadémicas en aras de un mejor desarrollo, pero nos olvidamos de desarrollar áreas de la vida que quizá en un futuro les ayuden a desempeñarse mejor.

El desarrollo artístico quizá es el más menospreciado, además en muchas ocasiones le imprimimos un halo de formalidad o de exquisitez que lo aleja de nuestra vida cotidiana. Sin embargo, es importante tener presente que el arte es una ventana que permite a los niños dirigir su atención al mundo que los rodea, a su pasado, a su propia historia y a la historia de la humanidad. Además, el arte promueve la capacidad creativa y ayuda a desarrollar la autoestima, la motivación y la disciplina. Al participar en actividades artísticas los niños aprenden a respetar otras maneras de pensar. El arte es una buena herramienta para resolver problemas y para comunicar los pensamientos, las ideas, y los sentimientos y emociones de diferentes formas. Es un instrumento divertido para desarrollar destrezas mentales importantes para el desempeño escolar. Las artes plásticas, el dibujo, la pintura, el modelado y la escultura, aparte de enseñar sobre colores, formas, texturas y los conceptos de causa y efecto, favorecen la representación de las experiencias, la descarga de emociones, y el desarrollo de las destrezas motoras finas y de coordinación viso-motriz. La expresión artística de los niños cambia según crecen física, mental y emocionalmente. El arte estimula ambos lados del cerebro. Hay estudios que demuestran que los niños que hacen arte leen mejor y
sacan mejores notas en matemáticas y ciencias. Los niños aprenden usando sus sentidos y el arte es ideal en este proceso. También estimula a los niños a prestar más atención al espacio físico que los rodea, y ayuda a desarrollar la coordinación entre los ojos y las manos. En fin, podríamos seguir enumerando cualidades, pero quizá baste con decir que el arte es importante en sí mismo, que es una fuente de placer y que hacer arte y aprender a disfrutar de él es algo que no debemos negarnos y que no podemos negarles a los pequeños.

Ahora bien, así como a andar en bici se aprende cuando te montas en una y experimentas el miedo a caerte y el vértigo de la velocidad, y a leer se aprende leyendo, a hacer arte y a apreciarlo, o si le quieres llamar de otra manera a sentirlo, se aprende haciendo y viendo arte. Además, así como los sabores nuevos pueden parecernos extraños, pero a fuerza de paladearlos llegamos a disfrutarlos, el arte, por extraño o incomprensible que nos parezca, también se degusta poco a poco y entre más lo veamos, observemos o toquemos más placentero nos parecerá.

Así pues, resulta obvio que toda incursión que el niño haga en el terreno de las artes manuales,
en el teatro escolar o en la danza debe ser bienvenida y seguramente ellos asumirán la tarea con sumo disfrute y sin poner ninguna objeción.

Quizá lo más difícil sea lograr que el niño disfrute al ver las manifestaciones artísticas, que aprenda a apreciar el arte. Los libros sobre esta disciplina son una buena herramienta, los hay especiales para niños y muy buenos, pues permiten desarrollar la sensibilidad y fomentar el interés por la creación artística, a través de ellos los pequeños tienen una primera aproximación al arte y se introducen en el mundo de la contemplación de cuadros, esculturas, objetos, espacios arquitectónicos, desarrollando su capacidad de observación, como Ediciones El Naranjo que cuenta con la colección Asómate al Arte. Sin embargo, el camino más efectivo, sin duda, es que el niño vea las obras de arte en vivo, que asista al museo, al teatro, a ver un buen ballet, a escuchar un concierto, etc., pues nada puede suplir la contemplación de la obra original.

Pero ¿cómo lograr que el niño quiera ir con nosotros a los museos, al teatro a los conciertos si estas actividades se les presentan como algo aburrido, si se tienen que concretar a ser simples observadores, si se les niega la posibilidad de interactuar o de jugar?

Para comprender el arte tenemos que abrir nuestra imaginación y nuestros sentidos a lo que quieren expresarnos los demás. Si bien es cierto, que el conocimiento es el punto de partida para el disfrute, y que la información teórica como la época, el contexto, el artista, el tema, el estilo, etc., pueden ayudarnos a entender mejor una obra, en realidad abordar con los niños esos temas, puede resultar aburrido y tedioso. Quizá, entonces, sea necesario darle vuelta a las cosas, abordar de inicio las obras, dejar que ellos las contemplen, ayudarlos a observar, a hacerse preguntas sobre los colores, las texturas, las escenas; llevarlos a reconocer escenas que reflejen su cotidianidad —una madre y un hijo—, o los diferentes sentimientos o emociones —el llanto, la risa, el enojo—, los lugares —una casa, el campo—, los animales —un caballo, un perro—; incitarlos a que identifiquen el movimiento. Motivarlos a decir lo que ven, lo que sienten, si les gusta o no y por qué. Estimularlos para que creen su propia versión, sugieran colores o formas nuevas. En fin, hacer de la visita al museo una actividad lúdica en la que los niños descubran poco a poco las claves de la obra y las disfrute con libertad. Recordemos la creatividad no sólo está plasmada sobre la tela o en el objeto exhibido, sino también en el camino por el cual el observador se acerca a la obra artística.

*Ana María Carbonell, editora de El Naranjo