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La Guarida de las Lechuzas: un libro que sí



La nueva novela de Antonio Ramos Revillas con ilustraciones de Isidro R. Esquivel
Los libros se dividen entre los que sí y los que no. Los libros que no son los que aburren, adormecen y terminan en el rincón más tenebroso del librero, colgando de una telaraña, bajo la fina capa de polvo.
Los libros que sí son los que seducen, atrapan, envuelven y confrontan. Historias que me sacan de mi vida cotidiana y me instalan en una casa nueva, ilusoria, breve, ficticia pero muchas veces más real que la casa en la que habito.

Por: Carmen Alanís

Actividades de Ediciones el Naranjo en FILIJ 2012

Este año se celebra la 32 Feria Internacional del libro Infantil y Juvenil en el CENART (Centro Nacional de las Artes). 


La FILIJ tiene como objetivo fomentar el hábito de la lectura, así como congregar a editores, libreros, distribuidores, bibliotecarios, maestros y especialistas, con el fin de elevar la calidad y la cantidad de publicaciones en el mercado mexicano y promueve el intercambio con otros países.

​​A lo largo de su historia, la FILIJ ha buscado crear espacios para exponer y dialogar sobre temas que giran en torno al libro y la lectura en espacios no formativos. Ha adquirido visibilidad en un circuito internacional, integrando en varios de sus eventos a especialistas de los procesos editoriales, la investigación y experiencia del fomento a la cultura lectora.

Parte de las actividades de Ediciones el Naranjo serán presentaciones de libros acompañados de los autores e ilustradores. Aquí les dejamos una breve semblanza de cada una de las participaciones para que asistan con toda su familia y disfruten de la feria y de lo que ella ofrece.
Sábado 10 de noviembre
Espectáculo musical del libro “Fiestas del agua” con la participación de Enrique Barona y el grupo Yolotecuani. El horario es de 12:30 a 13:30 horas, contaremos con la presencia de la autora Caterina Camastra y del ilustrador Julio Torres Lara quienes estarán firmando libros.

Domingo 11 de noviembre
Narración del libro “Los muertos andan en bici” a cargo de Elia Crotte. Se realizará de 12:00 a 13:00 horas en el foro 2 del CENART. Contaremos con la participación de la autora Christel Guczka quien estará firmando libros.


Lunes 12 de noviembre
Presentación del libro “Copo de algodón” a las 13:00 horas en la Carpa del Rincón. Contaremos con la participación de la autora María García Esperón quien estará firmando libros al terminar la presentación.


Martes 13 de noviembre
Se presentará el libro “Diente de león” a las 13:00 horas en la Carpa Café y letras, contaremos con la participación de la autora María Baranda y el Ilustrador Isidro R. Esquivel y Ana Laura Delgado. Al finalizar habrá una firma de libros.

 La FILIJ se celebra del 9 al 19 de noviembre de 2012, de 10:00 a 20:00 horas, en Centro Nacional de las Artes (Cenart), en Río Churubusco, esq. Calzada de Tlalpan. Colonia Country Club, C.P. 04220, Ciudad de México. La entrada es libre.

“El anillo de César” Novela de María García Esperón, con ilustraciones del Señor No Quiero se presentó en San Miguel de Allende, Guanajuato.


El anillo de César, la novela histórica de la autora María García Esperón, publicada por Ediciones El Naranjo, nos transporta al último período de la República romana con la narración de las hazañas del célebre Imperator, del Dictator, del Pontifex Maximus, del Rex, Julio César.

La autora, con su ingenio y su propuesta narrativa, nos acerca a una época apasionante, que con seguridad permanecerá en la mente de los lectores, ampliando su conocimiento sobre la antigua Roma.
La novela ha causado buena impresión entre todo el público lector, en esta ocasión tanto adultos como jóvenes han sido envueltos por las plabras de la autora y las ilustraciones.
Miguel Ortiz (Sr. No Quiero) es el ilustrador de esta obra. Con sus dibujos de trazos fuertes y contundentes enriquece la visión de la autora y ofrece al lector elementos estéticos para recrear el contexto en donde se desarrolla la trama.

El anillo de César fue presentado en los Claustros de San Antonio y San Francisco, en el Festival Literario y Feria del Libro de San Miguel de Allende, FELISMA 2012, donde fue recibido con gran éxito.

Les comparto la liga del blog de la autora, donde encontrarán información del evento:




María García Esperón y el programa INFOlectura

María García Esperón, autora de "Copo de Algodón" (Ediciones El Naranjo, 2010), participó dentro del programa INFOlectura, de Guadalajara, Jalisco, que desde hace diez años funciona como un puente para la difusión de la cultura entre niños y jóvenes. Esto, a través de actividades donde autores asisten a platicar con alumnos de diversas escuelas con el fin de potenciar en ellos sus capacidades lectoras, y de escritura.



Dentro del programa se utilizan los periódicos como herramienta didáctica con el fin de fomentar en los estudiantes, habilidades intelectuales como la lectura, la escritura, la expresión oral, la búsqueda y selección de información, aplicación de las matemáticas, comprensión de fenómenos naturales, formación de valores, sensibilización a las artes y al deporte.

Para este programa se cuenta con la participación de los periódicos como La Voz (Michoacán), Vanguardia (Saltillo), El Imparcial (Sonora), El Informador y Público (Jalisco).



María García Esperón se presentó en la Escuela Urbana 43 "González Ortega", la Escuela "21 de marzo", la Escuela Secundaria "Jesús González Gallo", y la Primaria Urbana 19 “Niños Héroes”, visita de la cual el periódico El Informador reseñó: "los niños, sentados en medio círculo en el patio central del plantel, escucharon atentos la charla de la autora de "Querida Alejandría", quien les platicó sobre sus experiencias como escritora, oficio que ha desempeñado en los géneros de poesía, cuento y novela, cosechando una bibliografía muy extensa comprendida por 16 publicaciones". La visita de María García Esperón a la Urbana 19 fue la primera del recorrido que incluye 10 primarias, donde a través del programa INFOlectura fomentará el gusto por la lectura con los más pequeños: “No importa el género que lean, sumérjanse en las historias, vivan cada personaje, libren batallas y descifren mensajes”, sugirió".



García Esperón comentó que "la poesía infantil permite recuperar el valor de la palabra, hacer que suene la magia y la expresión del mundo, rompiendo con muchos prejuicios. Cada palabra tiene universos que están ahí dormidos y a través de la sintonía con la poesía los podemos despertar”.

De este modo el programa INFOlectura trabaja por sembrar en los niños y jóvenes la semilla de la lectura, y la información.

Aquí un video para conocer más del proyecto:


Aquí un video sobre una de las presentaciones de María García Esperón.

Motivando a leer (2a parte)

En una nota anterior -Motivando a leer (1a parte)- comentamos que uno de los principales objetivos del Club Sácale Jugo a la Lectura es motivar a niños, jóvenes y adultos para que vivan el placer de la lectura. Ahí es donde encontramos la fuerza para mantener vivo este sueño, y seguir con el esfuerzo de acercarnos a la mayor cantidad de gente posible para contagiarlos de esta pasión que nos tiene trabajando día a día, con la esperanza de lograr, a través de los libros, un sociedad más sensible en relación con su entorno.

(Sacándole jugo a la lectura durante el taller de lectura en Infonavit. Libro "Los niños de paja", de Bernardo Esquinca, Almadía, 2009)

Al respecto estamos convencidos que uno de los objetivos más importantes para lograr esto se encuentra en los niños. Y es nuestro deber, como adultos, motivarlos para que nazca en ellos ese instinto de lector que los volverá seres humanos más imaginativos, responsables, y sensibles.

Pues bien, continuando con la nota Motivando a leer (1a parte) presentamos a continuación la segunda parte del artículo "Motivar a leer" publicado por el sitio La casa del árbol.


(Sacándole jugo a la lectura durante la presentación del libro "Diario de un desenterrador de dinosaurios", de Juan Carlos Quezadas, Ediciones El Naranjo, 2009. Lugar: Foro Bancomer)




Motivar a leer (2a parte)*

7. Desarrollar en los niños un sentido de la lectura
Pero también hay que motivar para que el niño arribe a algo legible, entendible, asimilado por él; y que adopte y quiera de manera lúcida.
     Precisamente, en una investigación sobre lectura se encontró que los niños que habían avanzado más en este dominio eran aquellos que más entendían el porqué, que eran más claros en la razón de dicho aprendizaje. Y es más, que tenían un concepto muy cabal de lo que la era lectura.
     Por eso, debe haber de parte de los niños niveles de conceptualización de la lengua escrita previos a su aprendizaje convencional. Pero interesa que ellas sean reflexiones propias, no las ideas que tenemos los adultos, porque como bien expresa Sully citado por Jesualdo:
     "Si el niño pudiera darse cuenta de lo que nosotros llamamos leer se reiría".

     El niño no solo tiene que descubrir sino apasionarse mucho acerca del para qué sirven los materiales escritos que lo rodean.
     Debemos pues vivenciar la utilidad de la lectura en la vida y en la realidad del niño.
     Y todo esto para que él tenga la fuerza, y él mismo se motive, a fin de desentrañar por su propia cuenta e iniciativa este conocimiento.
     Para que ello se produzca ha de tener de la lectura y la escritura la idea clara y nítida acerca de la utilidad que se obtiene con ella.

8. Al niño le interesa saber qué logra con la lectura
En un estudio de Waples, Berelson y Bradshow, citado por Ralph Staiger en "Caminos que llevan a la lectura" se precisan los móviles tanto personales como sociales que incitan a una persona a leer. Ellos son:

a) El efecto instrumental, como por ejemplo: conocer mejor un problema práctico y adquirir una mayor competencia en lo que se requiere para resolverlo.
b) El efecto de consolidación, como por ejemplo: reforzar una actitud o adoptar otra distinta ante temas que se debaten y discuten.
c) El efecto estético, como por ejemplo: tener una experiencia de agrado y placer gracias a una obra literaria.
d) El efecto desahogo, como por ejemplo: mitigar las tensiones al leer algo que ofrece una distracción placentera.

En síntesis, sirve:
1) Para resolver un problema.
2) Para informarnos sobre una situación.
3) Para comunicarnos.
4) Para obtener gozo y placer.

9. La escritura como medio de conservación
Se enfatiza mucho en la función de leer como algo vinculado a la función productiva, práctica y hasta administrativa. Y se idean métodos y técnicas para cualificar más y mejor este sentido.
     Sin embargo, el hombre que lee verdaderamente lo hace por otras razones: a fin de explicarse aspectos importantes de la vida, o bien para conocer aspectos ocultos o inéditos de la realidad, o del hombre mismo. O para descubrir su personalidad.
     Incluso, las razones por las cuales se leen se emparentan más con el mundo onírico, o de los sueños. O para deambular por los reinos infinitos de nuestro mundo interior.
     Por ejemplo, al niño le seduce y maravilla constatar que en el texto escrito las palabras no cambien, que todo aquello que afecte directamente en su vida no se transforme en otra cosa, que estén siempre allí, que sean las mismas, que ellas estén fijas como pruebas tangibles de lo imaginario, como constataciones firmes de aquello que es fugaz y quimérico.
     Y la atracción que sienten por conocer esos vestigios de lo fantástico es enorme.
     Esto es, la escritura como medio de conservación, en donde se pueden depositar y guardar ideas, sentimientos, vivencias, datos, que hacen la memoria de la humanidad en resguardo de las limitaciones del espacio y del tiempo reales; siendo, de otro lado, éste un factor clave para el progreso humano.

10. Para jugar y guardar secretos
De aquí se desprende algo crucial:

     Que la lectura no sirve lo mismo para el adulto que para el niño. Esta es la gran brecha, la falla, la separación y la diferencia que nos hace mucho daño.
     Lectura para el adulto significará, por ejemplo, informarse, o adquirir prestigio profesional incluso; algo útil para hacer negocios.
     Para el niño predominará el mundo de la fantasía, del juego, de la diversión, del paseo, del chiste, del secreto y hasta el mundo fascinante del poder.
     Hay entonces notables diferencias en la motivación que tienen los adultos con respecto a la que tienen los niños en relación a la lectura.

     En consecuencia, no apliquemos modelos ni esquemas generales, descubramos más bien qué inquietud e interés puede significar la lectura para cada niño en particular.
     En dicha perspectiva, y pensando la lectura en relación al niño, ella sirve para esclarecer todo aquello que afecte directamente en su vida afectiva. He aquí algunas pistas:

En relación al niño, ella sirve:
a) Para no olvidar lo que se vive. (Función vital o vivencial del lenguaje).
b) Para comunicarse con los demás. (Escribir cartas, por ejemplo).
c) Para escribir hechos hermosos y encantadores. (Lectura y narración de cuentos).
d) Para guardar secretos. (Las confidencias en los diarios íntimos).
e) Para jugar. (Adivinanzas, nonsenses, jitanjáforas, chuzas, glosolalias).

11. Ubicar la lectura como un aspecto de la cultura humana
Para poder hacer que el niño lea espontáneamente otro aspecto importante es ubicar y comprender la lecto-escritura como un aspecto instalado en el ámbito de la cultura de los pueblos.
     Consecuentemente no es favorable conceptuarla como un problema meramente educativo o pedagógico siendo más bien un asunto inherente a la condición humana, cual es de ser un hombre pleno y cabal sobre la tierra.
     No debemos entonces confinarla a la escuela, ni esperemos que sea la institución educativa la que se encargue exclusivamente de resolver los problemas que le son inherentes.
     Quizá la escuela en parte tenga que encargarse de su desarrollo pero su naturaleza y dimensión es muy grande como para que la reduzcamos al horario lectivo.
     Es la interacción de factores internos y externos a las personas lo que incita a leer.
     Y así como el lenguaje es un producto cultural, igualmente la lectura y escritura lo son.
     Es en ese campo entonces donde hay que favorecer el proceso constructivo de la lectura y de la escritura, creando un ambiente alfabetizador y situaciones que permitan la interacción con la lengua escrita.
     Y aquí vale la pena pensar en el enorme rol o papel de la literatura infantil en favorecer una relación óptima con la lectura y escritura.

12. Conversación y contacto con Dios
Porque quien no adopta la lectura como una actividad permanente se pierde la posibilidad de desarrollar su destino sobre la faz de la tierra.
     Porque quien no sabe leer un libro no sabe leer la vida, la realidad, las personas, el mundo.
     Quien no sabe leer de modo frecuente no comprende ni el presente, ni el pasado, ni el futuro.
     Será una persona limitada, no hábil y hasta inepta para construir significados en toda situación.
     Quien no adopta la lectura como una realización continua será una persona con algunos esquemas básicos, muy simples pero sin la capacidad de renovarse ni enriquecerse paulatinamente.
     Porque más que hijos de los padres que tenemos o hemos tenido, somos hijos de nuestras lecturas y de los libros que hemos leído.
     Ellos han formado y forman de modo inacabado nuestro ser y nuestro espíritu, ellos son nuestros progenitores.
     Ellos nos han dado no sólo una casa sino un mundo íntegro, vasto; con caminos, posadas, castillos; con pueblos, villas y ciudades; con ríos que crecen y lagunas que se amplían; con tierra fecunda que cultivar, con lluvias y climas diversos; con mares y océanos infinitos para navegar.

*Fuente: http://i-elanor.typepad.com/casadelarbol/2009/04/motivar-a-leer.html

Próxima presentación del libro "Copo de Algodón" (Ediciones El Naranjo, 2010) - Gánate un libro.

Amigos del Club Sácale Jugo a la Lectura, los invitamos a la presentación del libro "Copo de Algodón" el próximo viernes 24 de septiembre a las 17:00 horas, y el domingo 26 de septiembre a las 11:00 horas, en el Auditorio Eduardo Matos Moctezuma, Museo del Templo Mayor.

Podrás conocer a la autora del libro y disfrutar de un espectáculo musical muy divertido.

Para la presentación del viernes 24 de septiembre se regalará el libro "Copo de Algodón", autografiado por los autores, a los primeros CINCO NIÑOS que lleguen con la impresión del siguiente cupón de intercambio.


Copo de Algodón

Copo de Algodón, hija de la princesa de Tacuba y del señor de Tenochtitlan, y esposa del señor de Iztapalapa, nació en la era del Quinto Sol, en una ciudad que un pueblo fiero y guerrero levantó en una laguna de reflejos color turquesa. Creía en Tláloc y Huitzilopochtli, y amaba las flores y los cantos. Un día su mundo se agitó, como las aguas al lanzar una piedra... Conoce, a través de su voz, los acontecimientos de su época: las guerras floridas, la matanza de Cholula, la llegada de Hernán Cortés, la muerte de Moctezuma, el sitio de Tenochtitlan... y sumérgete en la historia antigua de México, en la existencia de sus personajes y en la fascinante cosmovisión de este pueblo.

Motivando a leer (1a parte)

Uno de los principales objetivos del Club Sácale Jugo a la Lectura es motivar a niños, jóvenes y adultos para que vivan el placer de la lectura.

En notas anteriores hemos dado a conocer diversos puntos de vista, así como consejos, de especialistas sobre las diferentes formas de acercar a los niños a los libros. Métodos que en mucho casos resultan muy útiles. Por esta razón, seguiremos dando a conocer diversos puntos de vista relacionados al tema.

La lectura es necesaria para un desarrollo y una maduración intelectual. El gusto por la lectura abre nuevos mundos, amplía el vocabulario y el conocimiento, además de que ayuda a mejorar en cualquier aspecto de la vida personal.

La lengua es el camino para comunicarse, expresar una identidad cultural, plantear una forma de pensar y darle sentido a las cosas. Mientras más se lea más se aprenderá a entender y explicar la vida.


El sitio La casa del árbol publicó el artículo: "Motivar a leer"; en el Club Sácale Jugo a la Lectura nos permitimos reproducirlo a continuación:

Motivar a leer*

1. La motivación a la lectura

En el dominio y aprendizaje de la lectura una serie de problemas secundarios han secado los tinteros, enclaustrando la discusión en temas peculiares y curiosos, como: la "edad correcta, adecuada y científicamente apta" para aprender a leer, el tipo de letra para hacer que este proceso se realice, o cuándo pasar o saltar de la letra script a la ligada, o cuáles son los saberes previos, condiciones o pre-requisitos para el inicio de la decodificación; o bien si partimos de la letra o la silaba, de la palabra o la frase, de la oración o el párrafo, del texto o del contexto.
Todos estos son detalles, aderezos pero no la sustancia principal de este suculento potaje que es la lectura y escritura. De allí que en el proceso de su aprendizaje se proponen actividades áridas, duras y amargas. Y hasta crueles, en donde el niño fracasa muchas veces.
¿Qué fuerza será capaz de atraerle tanto que vuelva a intentar atravesar y superar esas dificultades? ¿Qué interés mayor será aquel que lo aliente a pugnar por entender o comprender lo que hay detrás de esos barrotes que son las letras?
Sólo puede ser ese paisaje y ese universo prodigioso que, ojalá que él sepa con claridad que están más allá de esas dificultades que se le presentan en el dominio de la decodificación.
Y en ese "ojalá que él sepa" está el meollo de nuestro planteamiento.

2. Propiciar experiencias de interés por el libro y la lectura

Un niño cruza una valla o un cerco por el atractivo o el interés de lo que hay dentro; se atreve a pasar un túnel por el paisaje y la luz que irradia desde el otro lado de la galería.
Pero nosotros nos proponemos enseñarle a leer y escribir sin importarnos si tiene o no tiene interés en ello. De allí que la mayor importancia lo tiene este aspecto, el mostrarle el sentido y el fin, si es que nos atrevemos a repetir, sin que se nos ruborice las mejillas, que el centro y el protagonismo de todo el proceso educativo es el niño.
No podemos pretender que éste aprenda algo a lo cual no le brinda mayor sentido ni interés. Por eso, anterior al proceso de su alfabetización el niño ha tenido que comprender, intuir y ser atraído hacia la lectura.
De allí que la mejor manera de iniciarlo y dar el primer paso en esta conquista es el poder de fascinación y atracción que la palabra escrita puede tener para él antes del proceso de su alfabetización. De allí que el énfasis que hay que poner es en la motivación.
Ello se consigue propiciando por eso experiencias en donde despertemos el interés por la lectura y el libro, en donde entender qué prodigalidad encierra la escritura de la palabra es vital.
Seamos lo suficientemente dedicados a presentarse al niño esa luz y ese paisaje que hay al otro lado de la cortina, a fin de que él con sus propios medios descubra y conduzca su propio proceso de aprendizaje, asistido por el maestro.
Para que la lectura se produzca de manera natural hace falta encender los motores, la energía del propio niño. Y no jalarlo desde adelante ni empujarlo desde atrás, sino ir al lado suyo o instalarse dentro de él.

3. Niños suficientemente motivados

La motivación, como etapa fundamental del proceso de adquisición de la lectura, no ha sido tomada como importante ni en serio porque hasta ahora predomina en la concepción educativa, dominante en la mayoría de países, la corriente conductista que solamente reconoce conductas observables, medibles y evaluables.
En un modelo empresarial de la escuela no hay que suscribirse a ese pensamiento sino que él se respira, para lo cual basta acercarse a una institución educativa y más aún ingresar a un aula de clases.
El conductismo se basa y toma en cuenta las relaciones entre variables de estímulo y de respuesta sin presuponer construcciones internas explicativas. El campo de la motivación tal cual como lo venimos considerando entra en los factores que dicha concepción no acepta y recusa, por considerarla vestigio del mentalismo.
Y esta manera de concebir la vida afecta más a la Educación Inicial que abarca la edad en donde se vivencia lo esencial, entre otros aspectos: motivar. Y lo esencial en lectura es el asombro, el placer, la creatividad y estos contenidos son propicios que se descubran y vivan más que tratar que se demuestren. Y menos de que se aprendan.

Porque es entre los tres a los cinco años la etapa clave para cimentar en el niño un magnífico comportamiento lector. Es en esta etapa que sus vivencias en torno a la lectura son los elementos definitorios en su posterior asunción a este poder ser, estar, hacer y conocer, saberes que los reúne y sintetiza la lectura.
Ante ello el método es lo que menos importa cuando se ha despertado un verdadero interés en el niño por leer, cuando éste ha descubierto los universos fantásticos que hay escondidos debajo o detrás de las letras. El querrá entonces desentrañarlo y querrá hacerlo con sus propios medios.
Un niño con una inteligencia normal puede aprender a leer por cualquiera de los métodos. Normalmente no hay ningún niño que no pueda aprender a leer por alguno de los métodos si es que está suficientemente motivado.

4. Hacer arder los fuegos de la alegría

Encender al niño de entusiasmo, ése es el gran problema de la educación.
Encontrar la cerilla y la combustión con las cuales él se encienda y entonces sea impulsado con sus propios motores, como una nave que sube al espacio interestelar, ¡ese es el quid del asunto!
Al motivar a la lectura hay que "hacer arder –como decía Apollinaire– los fuegos de la alegría."
Los maestros casi siempre presionamos desde dentro y terminamos arrojándolos hacia fuera. O con sogas intentamos jalarlos. O con dardos y piedras intentamos que el niño camine hacia delante. O con resondros y conminaciones que vaya por donde nosotros no fuimos capaces de ir, con el castigo de la nota y frecuentemente con la falsa palabra dulce que intenta premiar.

Cuando nosotros les acercamos o aproximamos convenientemente a la lectura es como si dejáramos que una voz interior sea la encargada de guiarle al niño por esas travesías imaginarias extensas y elevadas en las cuales van buscando el camino de su propia realización.
Las “situaciones de educación” con los niños tienen que ser explosivas, de aguda imaginación, de suma gracia.
Desde el principio se trata de aprender a "leer de veras", es decir plenamente, asuntos de verdadero interés para el niño, cargados con lo que él valora y ama tanto: "la vida". Con textos que le lleven a lo hondo del alma, que lo colmen de admiración y maravilla por el mundo.
¡Allí radica y reside en realidad la clave de todo lo que hay que obtener en la lectura!

5. ¡El interés presente!, he ahí el gran móvil

Activar experiencias, tocar fibras sensibles, poner en movimiento neuronas dormidas pero estallantes en el fondo de la conciencia; dar o propiciar pulsiones, ¡ése es el secreto!
El niño al leer tiene que sentir que aquello le habla, que en ello hay una repercusión personal muy grande para su vida, con lo cual él puede establecer un estrecho contacto total, decisivo y de vida y muerte.
Esto es la base para que él encuentre en la lectura una manera de escuchar voces profundas que repercutan intensamente en su vida.
Y de este modo lograr que los niños lean como caminan. Es decir: es asombroso pero se presenta de manera natural.
Y ello se alcanza cuando la decodificación del signo lingüístico es un sub producto o un resultado de una adecuada motivación hacia la lectura que podamos hacer con el niño en el proceso de su alfabetización.
Esta es una idea que ya la exponía Rousse au, cuando insistía que lo esencial en el aprendizaje de la lectura no reside en la calidad del método sino en la motivación profunda del alumno:
Al respecto él escribió lo siguiente:
"Locke quiere que el niño aprenda a leer con datos. ¿No es esa acaso una feliz invención? ¡Qué lástima! Un medio más eficaz que todo eso, y que siempre se olvida, es el deseo de aprender. Infundid al niño ese deseo, y dejad vuestros escritorios y vuestros datos de lado, cualquier método será bueno para él. ¡El interés presente! he ahí el gran móvil, el único que conduce lejos y de modo seguro".

6. Actividades más que lecciones y teorías

Toda acción educativa provocará indiferencia y hasta rechazo si es que los sujetos a quienes se dirige no han percibido cuál es el sentido de dicho conocimiento.
De allí que para que algo sea adoptado y querido lo primero es crear expectativas y luego propiciar la búsqueda de dicho conocimiento a partir de la iniciativa del propio niño.
El debe formularse buenas, grandes y raigales preguntas acerca del ser de la lectura que no debe dejar su condición de zona mágica, de bosque encantado, de reino de todas las voces, de paraíso de todas las fábulas. Lugar de origen y matriz de donde hemos venido. E, incluso, su condición de útero materno.

El objetivo central y luminoso a edificar, o construir el propio niño, es dar respuesta vivencial, inquietante, volitiva a la pregunta: ¿Qué sentido tiene leer y escribir?
Ello no como una acumulación o un hallazgo conceptual. Tampoco como una noción o definición teórica, sino como una emoción y hasta como una pasión.
Con los niños se necesitan actividades más que lecciones o teorías. Actividades estimulantes que revelen el para qué del lenguaje escrito.
Y es el estímulo aquello que nos engendra una necesidad, que es a la vez aquello que nos conduce o nos propicia a realizar una actividad.

Advierte Jean Piaget, que:
"El funcionamiento de la inteligencia (operaciones) está mas estimulado cuando los problemas presentados por la realidad son más variados y más interesantes".

*Fuente: http://i-elanor.typepad.com/casadelarbol/2009/04/motivar-a-leer.html

¿Por qué publicar para niños y jóvenes?

¿Cuál será la razón por la que muchos autores han comenzado a escribir para niños? ¿Qué les ha llevado a explorar en la literatura infantil y juvenil? ¿Por qué grandes escritores han empezado por escribir para los más pequeños y para los jóvenes? ¿Es ésta una forma de capturar a un público más amplio? ¿Es un medio literario que les genera más ventas?



La literatura infantil no es en esencia muy diferente de la literatura para adultos, por eso no es una literatura menor, ni es menos exigente que ésta. Requiere que el escritor tenga los conocimientos suficientes para conseguir la calidad literaria y el acomodo temático y formal que le permitan llegar al público al que van dirigido sus escritos. Sea cuál sea la razón por la que el escritor se decida a escribir para los niños o jóvenes, es importante que conozca bien lo que necesita para cautivar a su público.

Es muy importante por tanto definir precisamente para qué edades va dirigido, qué tipo de narración los atrae y qué personajes los mantienen anclados a las historias.

En relación a esto, en el sitio de premura.com han publicado una serie de artículos muy interesantes sobre la importancia de escribir de acuerdo a la edad a la que va dirigida un texto, los personajes que interesan a los niños y jóvenes, y sobre las diferentes clasificaciones de la editoriales de acuerdo a la edad.


En el Club Sácale Jugo a la Lectura nos permitimos reproducir los siguientes textos breves que publicaron sobre el tema:

Escribe de acuerdo con la edad

Los conflictos, en la literatura infantil deben ser relevantes a la edad a quien se dirige la novela. Los adolescentes están preparados para entender y preocuparse por conflictos exteriores a su marco de referencia que los niños aun no comprenden. Otros conflictos, particularmente los de carácter violento no se consideran apropiados, especialmente si el libro se usará en el aula. Pero conflicto es una palabra que se usa habitualmente para referirnos al obstáculo principal al que tendrá que enfrentarse el protagonista no tiene por qué ser triste o violento.

Los conflictos también pueden ser divertidos como a los que se enfrentan los protagonistas de novelas tan dispares como 'Frena, Cándida Frena' de Maite Carranza o 'Nunca más' de Fernando Lalana y José María Almárcegui. (Ver entrevista a Fernando Lalana.) El humor es un recurso útil tanto en literatura infantil como en literatura juvenil. Care Santos por ejemplo, también lo usa en su Operación Virgo para contar las aventuras de una adolescente que, ayudada por su amiga, quiere dejar de ser virgen y buscan mil y una estrategias para encontrar al candidato ideal para tal menester.

Los lectores de todas las edades, necesitan sentirse reflejados de alguna manera en sus lecturas. Y tu necesitas ver a tus lectores como individuos que pasan por ciertas etapas entre los seis y los dieciséis años. Para la literatura infantil, el individuo quiere iniciar un paso adelante para impactar a su mundo más inmediato: familia, escuela, amigos, pueblo... Cuando un personaje cambia, el lector tiene que pensar “yo también puedo hacerlo”.

En '¿Y si me defiendo?' de Elizabeth Zöller, Krissi, su protagonista pasa del miedo inicial a los matones del colegio a hablar de violencia en la escuela y a encontrar maneras de defenderse junto a los compañeros de clase.

En literatura juvenil, en cambio, los lectores no tienen tanta necesidad de verse reflejados en el libro. Sus mundos se expanden, y les gusta salir de sus puntos de referencia a través de la ficción. Lo más importante es que los adolescentes entiendan el por qué de las decisiones que toman los personajes para poder juzgar por si mismos si son buenas o no.

En 'No has muerto en Stalingrado', de Delstanches y Vierset, Walter Giezsce, se preocupa por buscar a su padre, que ha sido apresado en 1943 después de la batalla de Stalingrado. La mayoría de adolescentes si bien no viven situaciones similares, podrán entender las sensaciones que describe el joven Walter.

En conclusión, para escribir literatura infantil debemos tener muy claro el argumento y seguir la línea argumental sin irnos por las ramas. Debemos usar protagonistas cercanos a nuestros lectores, con vivencias similares. Y los conflictos deben ser cercanos. Los niños, al finalizar la obra, continuarán siendo niños. Por el contrario, la literatura juvenil suele hablar de crecimiento. Sus protagonistas no tienen por qué ser cercanos al lector, sino más bien verosímiles. Y los conflictos suelen ser más grandes incluso pueden no formar parte del círculo habitual de vivencias de un adolescente típico.

Cruzando el umbral... o no

¿Recuerdas cuando creías que podías cambiar el mundo? Los protagonistas en las novelas para niños y adolescentes muchas veces son héroes que cumplen las expectativas de sus lectores. Pero el tamaño del mundo que cambian depende de la edad a quien va dirigida la novela. En las novelas para niños, los protagonistas suelen aplicar los cambios sobre sí mismos, sobre sus familias, sobre sus amigos o su vecindario, asegurando de esta manera a sus lectores que los problemas pueden afrontarse y resolverse. Pero al final del libro, los personajes continúan siendo niños. Más fuertes, más listos o más independientes, pero niños al fin y al cabo. En las novelas para adolescentes el mundo se expande y los conflictos son más sobrecogedores. Es muy posible que el cambio sea más radical y que en su camino, los adolescentes se conviertan ya en adultos.

En 'El Zoo de Pitus' de Sebastià Sorribes, por ejemplo, un grupo de niños y niñas deciden ayudar a un amigo enfermo que no tiene suficiente dinero para pagarse un viaje y una operación a Suiza organizando un zoo en el barrio. Las aventuras que correrán y la amistad creciente entre ellos los volverá más fuertes, pero al final de la novela continuarán siendo niños.

En cambio, en 'La guerra de mi hermano', de Jordi Sierra i Fabra, Gabriel vivirá la guerra en dos frentes, uno viendo como su hermano se marcha a una zona de conflicto y otra con las manifestaciones que se generan a raíz de ese conflicto. También aprenderá que las guerras pueden estallar en la familia. Y acabará la novela con más tristeza, pero también más adulto.

Tengamos en cuenta que como mayor sea nuestra audiencia, los conflictos cada vez profundizan más y las subtramas se complican. Podemos añadir nuevos personajes y nuevas preocupaciones.

A estadios diferentes, estilos diferentes

En muchos casos, la edad del protagonista es una buena pista a la hora de determinar la edad del lector a quien va dirigida la obra, aunque no siempre. A los niños y las niñas les gusta leer sobre personajes que tienen su edad o son uno o dos años mayores que ellos. A veces un protagonista más joven puede atraer a lectores mayores siempre y cuando su historia tenga que ver con lo que viven los niños en ese momento.

Más o menos, las edades en que las editoriales suelen dividir los libros para niños son: De 0 a 3 años, de 3 a 5, a partir de 6 o 7 años, a partir de 9 años, a partir de 12 años y a partir de 13-14 años. Incluso algunas editoriales tienen libros para chicos y chicas mayores de 16 años. En general, suele considerarse literatura infantil hasta los 12 años y literatura juvenil a partir de los 13. En esta ocasión hablaremos de los libros dirigidos a niños y niñas entre 6 y 15 años, buscando las diferencias entre las diferentes etapas. Más adelante hablaremos de los álbumes ilustrados y los libros para niños y niñas menores de 6 años.

Mientras escribas, intenta visualizar a tu audiencia. La literatura infantil va dirigida niños y niñas desde los 6 años (si ya tienen suficiente soltura lectora) hasta los 12. En general, tiene una trama básica y la sigue sin adentrarse en otros vericuetos. La literatura juvenil que suelen leer chicos y chicas a partir de 13 años, será más compleja y los personajes se cuestionarán aquello que preocupa también a sus lectores. Pero hay algunas obras que traspasan los límites entre una y otra.

Mientras que en la literatura juvenil se extrema la sofisticación en cuanto a argumentos y personajes, en literatura infantil, los personajes se parecen mucho a sus lectores aunque enfatizando alguna de sus cualidades, como ser más valientes, correr riesgos más grandes o vivir situaciones extremas. Los lectores de literatura juvenil, en cambio, buscan la verosimilitutd. Pueden entender puntos de vista que no sean el propio siempre que estén bien argumentados. Por lo general, suelen gustar de literatura realista que refleje el mundo real, sea éste bueno o malo.

32.º Congreso Internacional de IBBY - "La Fuerza de las Minorías"

La ciudad de Santiago de Compostela y la OEPLI (Organización Española para el Libro Infantil) serán los anfitriones de la reunión mundial más importante de especialistas en literatura infantil y juvenil: el 32.º Congreso Internacional de Board on Books for Young People (IBBY), que en esta ocasión se llevará a cabo del 8 al 12 de septiembre, en el Palacio de Congresos de Galicia, bajo el lema La fuerza de las minorías.


Con este congreso se pretende contribuir a valorar críticamente, a potenciar desde la equidad, a resaltar en el marco de la convivencia entre todos los pueblos de la tierra a las minorías, tanto sociales como étnicas, ligüísticas, de género o religiosas.

Durante esos días, cientos de congresistas asistirán a las conferencias, mesas redondas, seminarios y talleres que se llevarán a cabo sobre diversos temas definidos.

En la edición de este año se entregará el premio Hans Christian Andersen 2010, conocido como el Nobel de la Literatura Infantil, a la alemana Jutta Bauer —elegida entre los 27 ilustradores seleccionados para el premio, por su “aproximación filosófica, su originalidad, su creatividad y su habilidad para comunicarse con los jóvenes lectores”— y al inglés David Almond —reconocido como "la voz única de un creador de un realismo mágico para los niños”.

IBBY es un colectivo sin ánimo de lucro compuesto por asociaciones y personas de todo el mundo comprometidas con la idea de propiciar el encuentro entre los libros y la infancia. Se fundó en Zurich (Suiza) en 1953 y está constituido por setenta secciones nacionales.

En España está representado por la OEPLI, Organización Española para el Libro Infantil, que se organiza en cuatro secciones en consonancia con la pluralidad cultural y lingüística del Estado español: El Consejo General del Libro Infantil y Juvenil (para la lengua castellana); CCLIJ Consell Català del Llibre per a Infants i Joves (para la lengua catalana), GALIX, Asociación Galega do Libro Infantil e Xuvenil (para la lengua gallega) y Galtzagorri Elkartea (para la lengua vasca).

Cada dos años una sección nacional de IBBY actúa como anfitriona de estos congresos y esta vez le ha tocado a España celebrarlo en Santiago de Compostela, coincidiendo con el Año Santo Jacobeo.

Instrucciones para ayudar a leer al niño

En el Club Sácale Jugo a la Lectura nos permitimos reproducir el texto que Germán Machado preparó para la 10a. Feria del Libro Infantil y juvenil, en el que además de exponer su visión sobre diversos aspectos de la literatura infantil, nos propone trece consejos para ayudar a leer al niño.

Aquí el texto:

TRECE INSTRUCCIONES PARA AYUDAR A LEER AL NIÑO*

De un tiempo a esta parte me acosa la pregunta de si la Literatura Infantil tiene una entidad real y valiosa. Mejor dicho, desde hace un tiempo me pregunto si el adjetivo “infantil” le agrega algún valor al sustantivo “literatura”.

Comparto con la argentina María Teresa Andruetto su idea de avanzar hacia una literatura sin adjetivos. Dice ella:

El gran peligro que acecha a la literatura infantil y a la juvenil en lo que respecta a su categorización como literatura es justamente el de presentarse a priori como infantil o como juvenil. Lo que puede haber de “para niños” o “para jóvenes” en una obra debe ser secundario y venir por añadidura, porque el hueso de un texto capaz de gustar a lectores niños o jóvenes no proviene tanto de su adaptabilidad a un destinatario sino sobre todo de su calidad, y porque cuando hablamos de escritura de cualquier tema o género, el sustantivo es siempre más importante que el adjetivo. De todo lo que tiene que ver con la escritura, la especificidad de destinatario es lo primero que exige una mirada alerta, porque es justamente allí donde más fácilmente anidan razones morales, políticas y de mercado.

Siendo así, acepto poner la mirada atenta en el destinatario, y entonces transfiero mis dudas iniciales desde la categoría de la literatura infantil hacia la categoría de la infancia en sí. Me interrogo, pues: ¿Qué es la infancia hoy en día? ¿De qué modo existe? ¿Cómo podría ser, ya no la literatura infantil sino la experiencia de la lectura y escritura con la infancia?

Y a partir de esas preguntas, con ese ánimo crítico, me pongo a escribir y a leer, sabiendo que en ambos actos estoy intentando aportar algo para la construcción de la infancia lectora, algo que, en definitiva, es una apuesta por construir infancia, así, a secas.

Sé que no estoy solo en esto. Sé que mi trabajo es social, aunque no todos lo abordemos del mismo modo. Me anteceden otros escritores e infinidad de personas e instituciones que se dedican a promover la lectura: docentes y escuelas, bibliotecarios y bibliotecas, editores y editoriales (pocas y bastante conservadoras en nuestro medio), ilustradores (que en nuestro país merecen un mayor reconocimiento y un mejor trato que el que se les dispensa), críticos de la prensa (casi inexistentes en Uruguay) y blogueros de internet (muchos por todo el mundo), instituciones no gubernamentales, el Estado, padres, madres e hijos. Y pienso que es la literatura, que es la calidad de la literatura, así, a secas, lo que puede llevarnos por un mejor camino para construir y formar lectores infantiles.

En el cuento con que fui premiado por el MEC el año pasado, el personaje central, Maho, es una niña que se niega a que le lean cualquier cosa. Tiene sus motivos. Pero también su abuela tiene motivos para querer leerle una historia fantástica. El cuento relata esa pugna entre la nieta y la abuela, jugando con poner la realidad y la fantasía en la encrucijada de los tiempos actuales. Y lo hace respondiendo a lo que antes me proponía: cuestionar la entidad de la literatura infantil y la de la propia infancia, concibiendo a ambas no como categorías estancas, sino como una relación compleja e inestable en la actualidad.

Y es que al escribir uno no puede abstraerse de esas complejidades. Tampoco al leer se puede. Si estamos dispuestos a asumir la tarea de promover la literatura infantil, de promover la literatura a secas, y de contribuir así a promover a la infancia en sus capacidades creativas, sea cual sea el lugar en el que nos ubiquemos, debemos saber que la tarea no es fácil. Que hay un sistema de depredación al acecho: mercados, poderes, banalidades mediáticas, violencia y mediocridad. Pero también debemos saber que avanzar en esa búsqueda (promover es siempre buscar) resulta muy gratificante. Esta no es una tarea puramente reproductiva. El desafío, aquí, también implica imaginar algo nuevo, y algo distinto: ¿la literatura? ¿la infancia? ¿el deseo? ¿la realidad?

Desde mi experiencia de lector y escritor; conciente de que uno escribe a medida que aprende a leer; para no terminar esta locución con preguntas; y a riesgo de resultar pedante: propongo ahora trece instrucciones para ayudar a leer al niño que, así lo pienso, pueden ordenar mejor mis ideas sobre el tema. Son estas:

1. No lea al niño que usted dejó atrás: lea con el niño que está junto a usted. Tampoco se adelante al niño en su lectura: conózcale su tranco, acompáñelo y déjelo leer en soledad cuando él así lo quiera.

2. Lea como si usted nunca fuera a dejar de ser un niño, pero sabiendo que ya no lo es. Lea en la actualidad, pero sabiendo que en el futuro estará el pasado y en el pasado también estuvo el porvenir.

3. Lea lo que el niño le pide, pero también lo que el niño le da. Disfrute de ambas cosas, y que ambos disfruten. Y si el niño quiere leerle algo a usted, déjelo hacer, incluso cuando el niño todavía no sabe leer.

4. Lea en el espacio y en el tiempo adecuados. No se desubique. En el caso en que lea con el niño por las noches: nunca se duerma usted antes que él.

5. Al seleccionar la lectura, piense en el niño con el que va a leer, pero no haga caso a las categorías, ni a las clases, ni a las edades, ni a los tamaños. El único que puede ser caprichoso en cuanto a elegir la lectura es el niño, no usted.

6. Lea todo lo que venga, pero también todo lo que se va. Piense que toda lectura es una encrucijada.

7. Lea con el niño sólo cuando está seguro de dos cosas: que no tiene ninguna otra tarea más importante para hacer y que leer con él no representa una tarea para usted. Si no está seguro de eso, igual es mejor que lea con el niño a que no lo haga.

8. Lea con el niño como si fuera la última vez que va a hacerlo, y también como si fuera la primera.

9. Lea con el niño como si usted fuese uno de esos bambúes —conocidos como Cañas de la India— que florece y produce semillas una vez cada 120 años para luego morir. Piense que esos bambúes florecen todos juntos y a la vez, y que alguna de las semillas que lanzan logrará evitar a los depredadores para poder reproducir la especie. Si esto no lo convence, piense que esos bambúes igual se propagan de forma constante, produciendo nuevos brotes a partir de rizomas subterráneos.

10. Lea con el niño como si estuviese ayudando a un ciego a cruzar la calle. La fraternidad, o el amor filial, tienen algo que ver en eso, aunque luego de cruzar la calle, usted seguirá su camino personal y el niño (como el ciego) avanzará por el enigma de sus recónditas distancias.

11. Si cuando está leyendo con el niño éste lo interrumpe, detenga la lectura y preste atención a lo que surge. Piense que no todo lo que van leyendo está escrito en el libro. Las digresiones son propias de una lectura imaginativa. Atrévase a ir más allá de la letra o a volver desde lo escrito a la realidad: piense que la imaginación antecede a la escritura y también la desborda.

12. Piense que el acto de lectura es un modo de comunicación que trasciende lo que un texto dice o ilustra. Si la lectura hace ruido en la comunicación, déjela de lado. Sepa cuando es el momento adecuado para dejar de leer al niño.

13. Si realmente está dispuesto a leer con un niño, hágalo como le dé la gana: no siga ninguna instrucción al respecto. Manténgase en sus trece.

*Fuente: http://machadolens.wordpress.com/2010/05/25/trece-instrucciones-para-ayudar-a-leer-al-nino/

¿Quién es Germán Machado?

Nació en Montevideo, en 1965. Es escritor y gestor cultural. Ha escrito poesía y narrativa tanto para adultos, como para niños. Es integrante Dodecá, que lleva adelante el Centro Cultural Dodecá con el fin estudiar y fomentar la elaboración individual y colectiva de bienes culturales, así como su difusión pública. Ha participado en diversos encuentros y ferias de libro como la 10a. Feria del Libro Infantil y juvenil.

Copo de Algodón (Ediciones El Naranjo, 2010)

El Club Sácale Jugo a la Lectura te recomienda Copo de Algodón (Ediciones El Naranjo, 2010)


“Mi padre es un hombre triste.
No tendría por qué serlo. Es el dueño de todo. Le llaman el Gran Tlatoani. Eso quiere decir que es nuestro rey, nuestro emperador.”

Así empieza la última novela de María García Esperón, Copo de Algodón, ¿novela histórica o historia novelada?, lo cierto es que gracias a la invención, y a la imaginación de la autora llegamos hasta donde la historia no llega y lo hacemos de una manera más intensa, más entretenida. Si bien la leyenda cuenta que Tecuixpo, fue la hija de la princesa de Tacuba y del señor de Tenochtitlan, que se casó primero con el señor de Iztapalapa, Cuitláhuac, después con Cuauhtémoc y que tuvo varios matrimonios con españoles; que presenció las guerras floridas, la llegada de los españoles, la matanza de Cholula, el sitio de Tenochtitlan, y la muerte de Moctezuma y de Cuitláhuac, sin embargo, no conocemos los pensamientos ni los sentimientos de Copo de Algodón y de otros protagonistas en el momento en que todo esto sucedía. Es ahí, precisamente en ese espacio que dejan los acontecimientos históricos, donde existe un abanico de posibilidades para la ficción.

Y es que la historia no sólo está en el relato de batallas y conquistas, en las palabras del general o el dictador, en los líos de los monarcas, está también, y sobre todo, en la vida cotidiana, en las costumbres, en la existencia, en el sentir y el pensamiento de miles de seres anónimos.

En Copo de Algodón escuchamos la voz de una niña de nueve años, seguimos con su mirada los acontecimientos que le tocó vivir y acudimos a ellos sin maniqueísmos, a través de una visión franca, que a veces muestra extrañeza, otras duda, miedo o un profundo dolor, y otras más orgullo. Desde esa perspectiva asistimos al sacrificio de Quetzalli, una pequeña como ella; al matrimonio de la propia Tecuixpo con Cuitláhuac, hombre ya maduro; a la relación que entablan Cortés y Moctezuma; conocemos también el sentir de Moctuzuma, de Cortés o de La Malinche. Al fondo, desdibujados, personajes como la nana, Teyhualco, la madre, o Axayácatl, el hermano, y Papantzin, la esposa de Cuitlahuac, completan el cuadro, para darnos a conocer, pero sobre todo para hacernos sentir, toda una cosmovisión.

Contar la historia desde un punto literario constituye todo un reto: ¿cómo rellenar
los huecos documentales con suposiciones que tengan una coherencia narrativa y que, además, sean verosímiles? ¿Cómo combinar, el rigor histórico con la invención, con el disfrute y con la creatividad literaria?

Copo de Algodón nos traslada a la época y nos refiere una serie de acontecimientos, pero sobre todo nos los recrea: disfrutamos y sufrimos con Tecuixpo, nos planteamos nuevos interrogantes en torno a los acontecimientos históricos, pero también seguimos sus palabras como quien escucha un cuento relatado por un amigo. Imaginamos los espacios, los rostros, las ropas, los objetos, hacemos conjeturas sobre las sensaciones experimentadas por los protagonistas e incluso reflexionamos y tomamos posición ante sus actos. Recreamos la historia, pero no como meros datos o sucesión de hechos, sino contextualizando, interrelacionando, construyendo, imaginando, y finalmente, formando nuestro propio conocimiento y estableciendo un puente entre el pasado que la novela recrea y el presente que vivimos.

¿Qué mejor manera de aprender historia que a través de un relato como éste?

Ana María Carbonell, Club Sácale Jugo a la Lectura

Recuerda que este y otros libros los puedes adquirir en la página del Club: http://www.sacalejugoalalectura.com

Para acercar los niños a los libros

¿Cuál será la forma correcta para acercar a los niños y jóvenes a la lectura? ¿Se debe continuar con los métodos hasta ahora practicados? ¿Qué debemos tomar en cuenta sobre la personalidad de los niños de hoy para despertar su interés? ¿Qué tipo de lecturas son las que les gustan?



Es importante que como adultos intentemos ponernos en el lugar de los chicos de "hoy" para descubrir el modo preciso en que una lectura les puede interesar. Desde la forma narrativa, más directa, hasta temas más acordes con la época en que están viviendo. El lenguaje, la forma, las ilustraciones son importantes, pero también nuestra manera de acercarlos a la literatura, lejos de esa idea intelectual y aburrida que tienen de los libros. También es recomendable comprender el contexto en que se desarrollan para conocer las herramientas con las que pueden acercarse más a la literatura.


En el siguiente artículo publicado en La Gaceta se analizan diversos aspectos que nos pueden ayudar a encontrar una forma más precisa para acercar a la nueva generación a los libros.

¿Qué tipo de lecturas necesitan y buscan nuestros niños y jóvenes? ¿Qué formas y métodos se pueden utilizar para acercarlos a los libros tomando en cuenta la tecnología que utilizan? ¿Qué aspectos de su personalidad se deben considerar para entender qué es lo que buscan y necesitan?

Aquí el artículo:

¿Cómo puede despertarse el interés de los chicos?*

¿Por qué los niños, hoy, no leen? ¿Qué lecturas tienen a su alcance? ¿No los atraen los libros —por la tele, por la compu— o hay otras razones? ¿Por qué algunos libros para niños tienen millares de lectores? ¿Esto demuestra que hay libros y libros y que los chicos leen lo que les gusta? Es para pensarlo ¿No…?

Hay libros caratulados "para niños", cuyos autores no se han despojado de su condición de adultos. Y esta, a nuestro juicio, es una de las grandes fallas de la literatura infantil. Creemos que para que el niño se "enganche" con un libro, el autor tiene que pensar como niño, con su manera de ver y sentir el mundo, sus deseos, sus carencias, sus ensueños; en síntesis, meterse en el interior del niño.

Pensemos en algunos cuentos de Juan José Hernández escritos no precisamente para niños, pero con personajes infantiles sentidos, vividos y creados desde el interior del chico, con su inocencia, su ternura, sus perversidades, su irresponsabilidad, y lanzados como seres vivos, no como figuras de novela. Buen ejemplo para la creación de personajes en la literatura infantil.

Para despertar el interés del niño deben tenerse en cuenta algunos factores insoslayables:

1.- Sus estructuras mentales, su idea del mundo, de las cosas; el animismo.
Todo lo que el niño ve en el mundo exterior está impregnado de su propia imagen; y las cosas, llenas de comportamientos humanos. Podemos encontrar ejemplos en sus juegos.

2.- Las diversas energías que lo habitan, decisivas para la formación de su carácter.

3.- El sentimiento, con su doble filo, y cuyo manejo depende de la familia y de la sociedad. Si esos sentimientos se abonan con afectos, ternura, solidaridad, buenos ejemplos, los resultados serán positivos, pero si se los hiere con agresiones, violencia, corrupción, etcétera, la escuela recibirá a un niño perturbado, y la sociedad un ser negativo que descarga sus tensiones con efectos devastadores.

4.- La imaginación creadora, una de las facultades predominantes en los niños, en especial de los más pequeños, y que ha de servirles siempre, inclusive en sus actividades de adultos.

El libro puede ser un compañero, un refugio, una puerta de escape. ¿Cuántas familias hay con problemas de diversa índole? Y es en estos casos en los que la imaginación puede usarse como paliativo, ¿Y el instrumento que la impulse? Quizás uno de los más efectivos, el cuento, junto con el juego, de alto valor formativo.

¿Qué características debe tener ese cuento? Dos principales:

A.- Su historia, aunque fantástica, verosímil.

B.- Su estilo: al chico no le gusta el lenguaje "armado" y quiere verse él, con el lenguaje cotidiano, reflejado en esa historia que le leen o le narran.

¿Y qué pasa con el niño de hoy, con respecto a la historia y al estilo? El niño de hoy ha enriquecido su mundo, principalmente por dos vías: la informática y la TV. Planetas con monstruos agresivos. Jefes de galaxias violentos, desalmados, llenos de apetitos de poder. Efectos especiales que deslumbran, incentivan la imaginación y muestran incontables formas de violencia.

¿Qué puede hacer el libro para paliar esos efectos y sanear esa didáctica?

Partamos de una base: el niño es siempre niño, tomemos del cine y la TV actuales, lo útil; lo reciclemos. Pensemos en los libros de gran éxito: han elaborado la fantasía, ingrediente sine qua non, sin descartar la tecnología, al contrario, pero dándole un viraje hacia lo sano.

Es decir, aun conscientes de que tal vez los niños de hoy son quienes usarán cosas como el I-Pad para leer (no obstante la velocidad de la tecnología, creemos que no le será fácil imponerse rápidamente a la milenaria tradición del libro de papel), desde aquí proponemos, entre muchas otras posibilidades para incentivar la literatura infantil, volver a la figura de la abuela, que lee o cuenta cuentos: organicemos grupos de abuelos (buena actividad para algunos jubilados) que lean cuentos en los comedores infantiles, en los clubes de barrio, en las bibliotecas populares, etcétera; y así, la literatura irá ganando espacio y el niño adquiriendo el hábito de la lectura.

No estaría mal tener presente el poema de María Elena Walsh: Quiero cuentos, historietas y novelas / pero no las que andan a botón. / Yo los quiero de la mano de una abuela / que me los lea en camisón.

El teatro y los niños

Es muy importante acercar a los niños a las artes para que así desarrollen nuevas aptitudes como la facilidad para tomar decisiones, resolver problemas, motivar su sensibilidad, y para que puedan expresarse de mejor manera. Sin embargo, no siempre es fácil lograr que un pequeño sienta interés por el arte. Aun cuando hay niños naturalmente inclinados a llevar a cabo actividades creativas como colorear, dibujar, modelar con plastilina y otros materiales, e incluso visitar museos, hay otros que prefieren estar en constante movimiento o que pensarían que pasar unas horas en el museo es una tortura. 


Para ayudar a despertar el interés en los niños la influencia de los adultos es muy importante. Por un lado que los padres identifiquen el tipo de arte que más le llama la atención a sus hijos -programando cada fin de semana una actividad distinta: una visita a una exposición de pintura, de escultura, al ballet o a un concierto y observa cuidadosamente sus reacciones y escucha sus comentarios-, y por otro que los artistas que trabajan para los público infantil estén por completo comprometidos con su labor. 

El teatro es una de las artes con las que se puede captar más la atención de los pequeños pues ayuda a desarrollar la sensibilidad para otras formas de expresión como la literatura, o la pintura. 

Sobre este tema reproducimos a continuación una reflexión publicada en el sitio guíainfantil.com:

EL TEATRO INFANTIL Y LOS NIÑOS*

¡Se abre el telón, y comienza la función! Cada día el interés de los más pequeños por el teatro, aumenta. Las funciones de teatro ya no atienden solamente a los adultos. El público infantil crece y se muestra muy atraído por esta nueva actividad. El lenguaje, los escenarios, los guiones,…, utilizados en el teatro infantil, cada día consiguen transmitir sentimientos, valores, y se transforma en una gran herramienta educativa para los niños. Hay muchas ofertas en el mercado para satisfacer la gran demanda.

¿Qué aporta el teatro infantil a los niños?

El teatro se ha convertido en una gran herramienta de aportes invalorables. De una forma inmediata y amena, conecta al niño con el mundo del arte y le abre las puertas de la sensibilidad estética, de la reflexión, de la capacidad de emocionarse, reírse y llorar, de comprender diferentes visiones y realidades de la vida y del mundo. Abre las puertas al conocimiento, a la cultura y a historias sin fronteras. Al mismo tiempo que el teatro invita a los niños al pensamiento y a la reflexión, también los atrae a la diversión.

El teatro es un lenguaje que trabaja con la literatura, la música, la pintura, la danza, el canto, y el mimo. A través de esos elementos, una buena obra de teatro produce admiración, excitación y deseo de volver a verla.

El teatro es una buena alternativa para evitar a que los niños no estén expuestos todo un fin de semana a la televisión o al ordenador. Como padres responsables, debemos vigilar el tiempo libre de nuestros hijos, guiarlos y motivarlos a participar en actividades saludables y entretenidas. Llevarlos al teatro es una buena opción.

¿Por qué llevar a los niños al teatro?

Los niños no deben ser llevados al teatro solamente para que no estén todo el día entregados a la tecnología. El teatro les abre las puertas a la creación, al cuento, y a la historia. Las experiencias del sentido, de la atención, visión, y auditivas, aportan una riqueza artística y cultural a los niños.

Existen diferentes tipos de obras infantiles. Los cuentos clásicos, las obras musicales, las distintas danzas, son algunos de los estilos que ofrece el teatro infantil y seguramente los niños se sentirán más atraídos por una o por otra. El teatro hace con que el niño ejercite su propio pensamiento al esforzarse para entender lo que quiere decir la obra.

La mejor edad para empezar a llevar a los niños al teatro es a partir de los 3 o 4 años. Al principio, ellos tendrán dificultad para entender lo que se quiere decir en la obra. Cuando son muy pequeños, es recomendable que antes de llegar al teatro, les expliquemos cómo es el teatro, qué obra verán, los actores, y en que se difiere el teatro de la televisión o del cine, por ejemplo. A medida que van creciendo, los niños se van enterando más. Lo importante é que lleves a tu hijo a ver, siempre, una obra que está dirigida hacia su edad, y así lograr un interés y una atención adecuados.

Novedades Ediciones El Naranjo, junio 2010

Copo de Algodón, de María García Esperón con ilustraciones de Marcos Almada Rivero, Los mil años de Pepe Corcueña, de Toño Malpica con ilustraciones de Amira Aranda y El sinsonte olvidadizo, de Antonio Orlando con ilustraciones de Enrique Martínez Blanco, son las novedades de Ediciones El Naranjo (junio 2010).

Copo de Algodón


Copo de Algodón, hija de la princesa de Tacuba y del señor de Tenochtitlan, y esposa del señor de Iztapalapa, nació en la era del Quinto Sol, en una ciudad que un pueblo fiero y guerrero levantó en una laguna de reflejos color turquesa. Creía en Tláloc y Huitzilopochtli, y amaba las flores y los cantos. Un día su mundo se agitó, como las aguas al lanzar una piedra... Conoce, a través de su voz, los acontecimientos de su época: las guerras floridas, la matanza de Cholula, la llegada de Hernán Cortés, la muerte de Moctezuma, el sitio de Tenochtitlan... y sumérgete en la historia antigua de México, en la existencia de sus personajes y en la fascinante cosmovisión de este pueblo.

Los autores:

María García Esperón

María García Esperón nació en la Ciudad de México en 1964. Estudió Ciencias Humanas y Letras Clásicas. Obtuvo el Premio Barco de Vapor en 2004 por su novela El disco del tiempo, el Premio Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil Norma Fundalectura por Querida Alejandría y el Premio Hispanoamericano de Poesía para niños por Tigres de la otra noche.

Marcos Almada Rivero

Marcos Almada Rivero estudió Comunicación en la uia. Es ilustrador y escritor, se ha desarrollado también en la producción de video, en la animación, en la enseñanza y en el periodismo.

Los mil años de Pepe Corcueña



A sus nueve años, Noé ha leído unos cuantos libros y ha visto muchas películas, pero nunca pensó que perdería su libertad, que se alejaría de su casa, de su familia y que tendría que permanecer encerrado en un sótano. Para no tener que enfrentar la realidad, Noé se refugia en una oscuridad de mentiras, pero poco a poco descubre que su imaginación es lo único que tiene para soportar su encierro y que sus historias logran que la mirada del hombre de los dos metros de estatura se vaya transformando. Ahora Noé sabe qué significa ser un hombre de una pieza y, junto a su nuevo amigo el Gorras, conoce cuál es el tamaño real del cielo.

Los autores: 

Toño Malpica

Nació en la Ciudad de México el 8 de marzo de 1967. Estudió la carrera de Ingeniería en Computación, en la UNAM. Hoy en día sigue desarrollando sistemas por su cuenta.
Escribió su primera obra de teatro en 1987, en coautoría con su hermano Javier, y desde entonces ha continuado su producción de manera independiente. En 1992 creó, junto con su hermano y Roberto Cravioto, la compañía de teatro independiente In-Crescendo, vigente a la fecha. Con su hermano ha escrito y llevado a escena varias obras de teatro.
Tiene cerca de quince obras publicadas, por las que ha recibido diversos premios y reconocimientos.

Amira Aranda

Amira Aranda nació el 15 de abril de 1983 Siempre ha sentido interés por la ilustración y la ha utilizado como vehículo para crear mundos alternos en los que a menudo aparecen personajes solitarios en espacios vacíos. Ha colaborado de manera independiente en distintas publicaciones. Los mil años de Pepe Corcueña es su primer libro ilustrado.

El sinsonte olvidadizo



El sinsonte, también conocido como cenzontle, es un ave que además de emitir un magnífico canto, es capaz de imitar el trino de otros pájaros, el sonido de otros animales y hasta el ruido de las máquinas. Pues el sinsonte de este cuento ha olvidado su cantar y preocupado se da a la tarea de buscarlo. Descubre dónde y cómo lo encuentra, y entona los versos que, en su afán de ayudarlo a hallar la melodía perdida, le sugieren sus amigos del monte.

Los autores:

Orlando Rodríguez Antonio

Orlando Rodríguez Antonio nació en Cuba y se dedica al antiguo oficio de domador de palabras. Su extensa obra ha sido galardonada con el Premio Internacional de Novela Alfaguara 2008, el Premio Internacional de Novela para Niños Artemis-Edinter, Guatemala, 1993, el Premio Nacional de Literatura Infantil Ismaelillo, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, 1976, 1979, 1984, 1989 y 1991, y el Premio Nacional de Literatura Infantil La Edad de Oro, del Ministerio de Cultura de Cuba, 1986.

Enrique Martínez Blanco

Enrique Martínez Blanco nació en Matanzas, Cuba, en 1947. Es pintor, ilustrador y diseñador gráfico. Reside en México desde 1991. Su obra ha recibido numeros premios.

Recuerda  que ya puedes adquirir las novedades de Ediciones El Naranjo en librerías y en la pagína en la página de club: http://www.sacalejugoalalectura.com