Amigos del Club Sácale Jugo a la Lectura, el Instituto Cultural de Aguascalientes nos invita a la edición 42 Feria del Libro de Aguascalientes 2010, que se celebra del 25 de septiembre al 3 de octubre en las instalaciones del Museo Descubre.
En esta edición de la Feria se contará con un programa muy variado de presentaciones editoriales, eventos artísticos de gran calidad, talleres infantiles, el XI Seminario Aguascalientes por la lectura, los encuentros de niños, niñas y de jóvenes escritores y, por supuesto, la exhibición y venta de libros de diversas editoriales.
También estarán presentes figuras internacionales, nacionales y locales de gran trayectoria como: Sabina Berman, Enrique Florescano, Jean Meyer, Naief Yehya, Gustavo Sáinz, Adolfo Castañón, Gabriela Cano, Bernardo Fernandez BEF, Benjamín Valdivia, Félix Suárez, Vivian Abenshushan y los artistas granadinos Pedro Enríquez y David Zaafra, entre otros.
Asimismo habrá obras de teatro, títeres, conciertos de distintos géneros musicales como, jazz, música tradicional mexicana, ritmos latinos, música antigua y world music. También se contará con espectáculos de lectura en voz alta y narración oral para toda la familia.
Entre algunas de las casas editoriales que estarán en este evento se encuentran: Fondo de Cultura Económica, Tusquets, Random House Mondadori, COLMEX, UNAM, Siglo XXI, Ediciones El Naranjo, Combel, Océano, Planeta, Enciclopedia Britannica, CONACULTA, Ediciones ERA y URANO, Paidós, Instituto Cultural de Aguascalientes, entre muchas otras.
Ediciones El Naranjo está en el stand 18, donde podrás conocer sus novedades y su catálogo completo.
¡No faltes!
XXIV Festival de Narración Oral
Amigos del Club Sácale Jugo a la Lectura, los Narradores Orales de Santa Catarina nos invitan al XXIV Festival de Narración Oral en este mes de octubre.
Luego de narrar cuentos durante veinticuatro años, estos cuentacuentos, que iniciaron su camino en 1986, ahora estarán presentes en el XXIV Festival de Narración Oral, que augura espectáculos en los que la imaginación, la fantasía y la experiencia estarán presentes.
Esta agrupación también ha sido formadora de nuevos narradores orales, por lo que también se escuchará la voz de aquellos que comienzan su camino contando historias.
El festival se relizará del 3 a 31 de octubre de 2010, en diferentes lugares del Distrito Federal.
Entre los narradores invitados estarán:
Laura Dippólito – Argentina
Moisés Mendelewicz – Costa Rica
Jennifer Boni – EUA
Marielle Picó – Francia
Giovanna Cavasola – Italia
Rosa Martha Sánchez y Lucrecia Martínez
Tejedoras de Imágenes – Monterrey, N. L.
Yosune Lorenzo – Colima, Col.
Laura Casillas – Celaya, Guanajuato
Gonzalo León – Ciudad del Carmen, Campeche
Elidé Soberanis – Mérida, Yucatán
Narradores Orales de Santa Catarina – Ciudad de México
La inauguración será el domingo 3 de octubre de 2010, a las 11:30 h, e incluirá un recorrido por la calle Francisco Sosa, en el que varios narradores contarán Leyendas de Coyoacán.
El corte del listón estará a cargo de representantes de la Delegación de Coyoacán, a las 13 h. Habrá un homenaje luctuoso a Jairo Aníbal Niño.
Para mayor información del programa de este Festival escriba a: de_cuenteros@yahoo.com
Luego de narrar cuentos durante veinticuatro años, estos cuentacuentos, que iniciaron su camino en 1986, ahora estarán presentes en el XXIV Festival de Narración Oral, que augura espectáculos en los que la imaginación, la fantasía y la experiencia estarán presentes.
Esta agrupación también ha sido formadora de nuevos narradores orales, por lo que también se escuchará la voz de aquellos que comienzan su camino contando historias.
El festival se relizará del 3 a 31 de octubre de 2010, en diferentes lugares del Distrito Federal.
Entre los narradores invitados estarán:
Laura Dippólito – Argentina
Moisés Mendelewicz – Costa Rica
Jennifer Boni – EUA
Marielle Picó – Francia
Giovanna Cavasola – Italia
Rosa Martha Sánchez y Lucrecia Martínez
Tejedoras de Imágenes – Monterrey, N. L.
Yosune Lorenzo – Colima, Col.
Laura Casillas – Celaya, Guanajuato
Gonzalo León – Ciudad del Carmen, Campeche
Elidé Soberanis – Mérida, Yucatán
Narradores Orales de Santa Catarina – Ciudad de México
La inauguración será el domingo 3 de octubre de 2010, a las 11:30 h, e incluirá un recorrido por la calle Francisco Sosa, en el que varios narradores contarán Leyendas de Coyoacán.
El corte del listón estará a cargo de representantes de la Delegación de Coyoacán, a las 13 h. Habrá un homenaje luctuoso a Jairo Aníbal Niño.
Próxima presentación del libro "Copo de Algodón" (Ediciones El Naranjo, 2010) - Gánate un libro.
Amigos del Club Sácale Jugo a la Lectura, los invitamos a la presentación del libro "Copo de Algodón" el próximo viernes 24 de septiembre a las 17:00 horas, y el domingo 26 de septiembre a las 11:00 horas, en el Auditorio Eduardo Matos Moctezuma, Museo del Templo Mayor.

Podrás conocer a la autora del libro y disfrutar de un espectáculo musical muy divertido.
Para la presentación del viernes 24 de septiembre se regalará el libro "Copo de Algodón", autografiado por los autores, a los primeros CINCO NIÑOS que lleguen con la impresión del siguiente cupón de intercambio.
Copo de Algodón
Copo de Algodón, hija de la princesa de Tacuba y del señor de Tenochtitlan, y esposa del señor de Iztapalapa, nació en la era del Quinto Sol, en una ciudad que un pueblo fiero y guerrero levantó en una laguna de reflejos color turquesa. Creía en Tláloc y Huitzilopochtli, y amaba las flores y los cantos. Un día su mundo se agitó, como las aguas al lanzar una piedra... Conoce, a través de su voz, los acontecimientos de su época: las guerras floridas, la matanza de Cholula, la llegada de Hernán Cortés, la muerte de Moctezuma, el sitio de Tenochtitlan... y sumérgete en la historia antigua de México, en la existencia de sus personajes y en la fascinante cosmovisión de este pueblo.
Motivando a leer (1a parte)
Uno de los principales objetivos del Club Sácale Jugo a la Lectura es motivar a niños, jóvenes y adultos para que vivan el placer de la lectura.
En notas anteriores hemos dado a conocer diversos puntos de vista, así como consejos, de especialistas sobre las diferentes formas de acercar a los niños a los libros. Métodos que en mucho casos resultan muy útiles. Por esta razón, seguiremos dando a conocer diversos puntos de vista relacionados al tema.
La lectura es necesaria para un desarrollo y una maduración intelectual. El gusto por la lectura abre nuevos mundos, amplía el vocabulario y el conocimiento, además de que ayuda a mejorar en cualquier aspecto de la vida personal.
La lengua es el camino para comunicarse, expresar una identidad cultural, plantear una forma de pensar y darle sentido a las cosas. Mientras más se lea más se aprenderá a entender y explicar la vida.
Motivar a leer*
1. La motivación a la lectura
En el dominio y aprendizaje de la lectura una serie de problemas secundarios han secado los tinteros, enclaustrando la discusión en temas peculiares y curiosos, como: la "edad correcta, adecuada y científicamente apta" para aprender a leer, el tipo de letra para hacer que este proceso se realice, o cuándo pasar o saltar de la letra script a la ligada, o cuáles son los saberes previos, condiciones o pre-requisitos para el inicio de la decodificación; o bien si partimos de la letra o la silaba, de la palabra o la frase, de la oración o el párrafo, del texto o del contexto.
Todos estos son detalles, aderezos pero no la sustancia principal de este suculento potaje que es la lectura y escritura. De allí que en el proceso de su aprendizaje se proponen actividades áridas, duras y amargas. Y hasta crueles, en donde el niño fracasa muchas veces.
¿Qué fuerza será capaz de atraerle tanto que vuelva a intentar atravesar y superar esas dificultades? ¿Qué interés mayor será aquel que lo aliente a pugnar por entender o comprender lo que hay detrás de esos barrotes que son las letras?
Sólo puede ser ese paisaje y ese universo prodigioso que, ojalá que él sepa con claridad que están más allá de esas dificultades que se le presentan en el dominio de la decodificación.
Y en ese "ojalá que él sepa" está el meollo de nuestro planteamiento.
2. Propiciar experiencias de interés por el libro y la lectura
Un niño cruza una valla o un cerco por el atractivo o el interés de lo que hay dentro; se atreve a pasar un túnel por el paisaje y la luz que irradia desde el otro lado de la galería.
Pero nosotros nos proponemos enseñarle a leer y escribir sin importarnos si tiene o no tiene interés en ello. De allí que la mayor importancia lo tiene este aspecto, el mostrarle el sentido y el fin, si es que nos atrevemos a repetir, sin que se nos ruborice las mejillas, que el centro y el protagonismo de todo el proceso educativo es el niño.
No podemos pretender que éste aprenda algo a lo cual no le brinda mayor sentido ni interés. Por eso, anterior al proceso de su alfabetización el niño ha tenido que comprender, intuir y ser atraído hacia la lectura.
De allí que la mejor manera de iniciarlo y dar el primer paso en esta conquista es el poder de fascinación y atracción que la palabra escrita puede tener para él antes del proceso de su alfabetización. De allí que el énfasis que hay que poner es en la motivación.
Ello se consigue propiciando por eso experiencias en donde despertemos el interés por la lectura y el libro, en donde entender qué prodigalidad encierra la escritura de la palabra es vital.
Seamos lo suficientemente dedicados a presentarse al niño esa luz y ese paisaje que hay al otro lado de la cortina, a fin de que él con sus propios medios descubra y conduzca su propio proceso de aprendizaje, asistido por el maestro.
Para que la lectura se produzca de manera natural hace falta encender los motores, la energía del propio niño. Y no jalarlo desde adelante ni empujarlo desde atrás, sino ir al lado suyo o instalarse dentro de él.
3. Niños suficientemente motivados
La motivación, como etapa fundamental del proceso de adquisición de la lectura, no ha sido tomada como importante ni en serio porque hasta ahora predomina en la concepción educativa, dominante en la mayoría de países, la corriente conductista que solamente reconoce conductas observables, medibles y evaluables.
En un modelo empresarial de la escuela no hay que suscribirse a ese pensamiento sino que él se respira, para lo cual basta acercarse a una institución educativa y más aún ingresar a un aula de clases.
El conductismo se basa y toma en cuenta las relaciones entre variables de estímulo y de respuesta sin presuponer construcciones internas explicativas. El campo de la motivación tal cual como lo venimos considerando entra en los factores que dicha concepción no acepta y recusa, por considerarla vestigio del mentalismo.
Y esta manera de concebir la vida afecta más a la Educación Inicial que abarca la edad en donde se vivencia lo esencial, entre otros aspectos: motivar. Y lo esencial en lectura es el asombro, el placer, la creatividad y estos contenidos son propicios que se descubran y vivan más que tratar que se demuestren. Y menos de que se aprendan.
Porque es entre los tres a los cinco años la etapa clave para cimentar en el niño un magnífico comportamiento lector. Es en esta etapa que sus vivencias en torno a la lectura son los elementos definitorios en su posterior asunción a este poder ser, estar, hacer y conocer, saberes que los reúne y sintetiza la lectura.
Ante ello el método es lo que menos importa cuando se ha despertado un verdadero interés en el niño por leer, cuando éste ha descubierto los universos fantásticos que hay escondidos debajo o detrás de las letras. El querrá entonces desentrañarlo y querrá hacerlo con sus propios medios.
Un niño con una inteligencia normal puede aprender a leer por cualquiera de los métodos. Normalmente no hay ningún niño que no pueda aprender a leer por alguno de los métodos si es que está suficientemente motivado.
4. Hacer arder los fuegos de la alegría
Encender al niño de entusiasmo, ése es el gran problema de la educación.
Encontrar la cerilla y la combustión con las cuales él se encienda y entonces sea impulsado con sus propios motores, como una nave que sube al espacio interestelar, ¡ese es el quid del asunto!
Al motivar a la lectura hay que "hacer arder –como decía Apollinaire– los fuegos de la alegría."
Los maestros casi siempre presionamos desde dentro y terminamos arrojándolos hacia fuera. O con sogas intentamos jalarlos. O con dardos y piedras intentamos que el niño camine hacia delante. O con resondros y conminaciones que vaya por donde nosotros no fuimos capaces de ir, con el castigo de la nota y frecuentemente con la falsa palabra dulce que intenta premiar.
Cuando nosotros les acercamos o aproximamos convenientemente a la lectura es como si dejáramos que una voz interior sea la encargada de guiarle al niño por esas travesías imaginarias extensas y elevadas en las cuales van buscando el camino de su propia realización.
Las “situaciones de educación” con los niños tienen que ser explosivas, de aguda imaginación, de suma gracia.
Desde el principio se trata de aprender a "leer de veras", es decir plenamente, asuntos de verdadero interés para el niño, cargados con lo que él valora y ama tanto: "la vida". Con textos que le lleven a lo hondo del alma, que lo colmen de admiración y maravilla por el mundo.
¡Allí radica y reside en realidad la clave de todo lo que hay que obtener en la lectura!
5. ¡El interés presente!, he ahí el gran móvil
Activar experiencias, tocar fibras sensibles, poner en movimiento neuronas dormidas pero estallantes en el fondo de la conciencia; dar o propiciar pulsiones, ¡ése es el secreto!
El niño al leer tiene que sentir que aquello le habla, que en ello hay una repercusión personal muy grande para su vida, con lo cual él puede establecer un estrecho contacto total, decisivo y de vida y muerte.
Esto es la base para que él encuentre en la lectura una manera de escuchar voces profundas que repercutan intensamente en su vida.
Y de este modo lograr que los niños lean como caminan. Es decir: es asombroso pero se presenta de manera natural.
Y ello se alcanza cuando la decodificación del signo lingüístico es un sub producto o un resultado de una adecuada motivación hacia la lectura que podamos hacer con el niño en el proceso de su alfabetización.
Esta es una idea que ya la exponía Rousse au, cuando insistía que lo esencial en el aprendizaje de la lectura no reside en la calidad del método sino en la motivación profunda del alumno:
Al respecto él escribió lo siguiente:
"Locke quiere que el niño aprenda a leer con datos. ¿No es esa acaso una feliz invención? ¡Qué lástima! Un medio más eficaz que todo eso, y que siempre se olvida, es el deseo de aprender. Infundid al niño ese deseo, y dejad vuestros escritorios y vuestros datos de lado, cualquier método será bueno para él. ¡El interés presente! he ahí el gran móvil, el único que conduce lejos y de modo seguro".
6. Actividades más que lecciones y teorías
Toda acción educativa provocará indiferencia y hasta rechazo si es que los sujetos a quienes se dirige no han percibido cuál es el sentido de dicho conocimiento.
De allí que para que algo sea adoptado y querido lo primero es crear expectativas y luego propiciar la búsqueda de dicho conocimiento a partir de la iniciativa del propio niño.
El debe formularse buenas, grandes y raigales preguntas acerca del ser de la lectura que no debe dejar su condición de zona mágica, de bosque encantado, de reino de todas las voces, de paraíso de todas las fábulas. Lugar de origen y matriz de donde hemos venido. E, incluso, su condición de útero materno.
El objetivo central y luminoso a edificar, o construir el propio niño, es dar respuesta vivencial, inquietante, volitiva a la pregunta: ¿Qué sentido tiene leer y escribir?
Ello no como una acumulación o un hallazgo conceptual. Tampoco como una noción o definición teórica, sino como una emoción y hasta como una pasión.
Con los niños se necesitan actividades más que lecciones o teorías. Actividades estimulantes que revelen el para qué del lenguaje escrito.
Y es el estímulo aquello que nos engendra una necesidad, que es a la vez aquello que nos conduce o nos propicia a realizar una actividad.
Advierte Jean Piaget, que:
"El funcionamiento de la inteligencia (operaciones) está mas estimulado cuando los problemas presentados por la realidad son más variados y más interesantes".
*Fuente: http://i-elanor.typepad.com/casadelarbol/2009/04/motivar-a-leer.html
Feria del Libro Teatral FeLiT 2010
Porque el teatro también se lee, el Club Sácale Jugo a la Lectura te invita a la Feria del Libro Teatral, donde diversas editoriales mexicanas y extranjeras especializadas en teatro expondrán sus títulos.

La Feria contará con lecturas dramatizadas, mesas de diálogo, conferencias y talleres con invitados nacionales e internacionales.
La Feria del Libro Teatral Feria pretende ser un espacio abierto al diálogo e intercambio entre autores, actores, maestros y estudiantes de teatro y público en general.
Centro Cultural del Bosque, Plaza Ángel Salas
Del 28 de septiembre al 3 de octubre
Reforma y Campo Marte s/n. Metro Auditorio, México, D.F.
Del 28 de septiembre al 3 de octubre
Reforma y Campo Marte s/n. Metro Auditorio, México, D.F.
Para más información en felit.ferialibroteatral@gmail.com
La literatura infantil, una puerta a la lectura
El Club Sácale Jugo a la Lectura los invita al diplomado, La literatura infantil, una puerta a la lectura, coordinado por Ana Elsa Pérez Martínez, que comenzará el 27 de septiembre en la UNAM.
El curso, organizado por los institutos de investigaciones Filológicas y Estéticas, así como y A Leer/IBBY México, se impartirá en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), institución que por primera vez abre sus puertas a una reflexión amplia y actualizada en torno a la literatura para niños.
El diplomado reunirá una planta de docentes, editores, investigadores, autores, ilustradores, promotores de lectura, narradores y comunicadores provenientes de diversas instancias académicas y culturales para analizar el libro infantil como artefacto cultural; la lectura y los mediadores; narrar, leer, interpretar; los medios y la lectura; la escritura y los espacios de los libros; la estructura del cuento clásico infantil; el cómic; la narración oral en la cultura escrita; cine y libros de ciencia para niños, escribir para niños, etcétera.
El programa abordará estas temáticas desde ocho módulos de aproximación interdisciplinaria: La literatura infantil; El libro infantil como artefacto cultural; La lectura y los mediadores; Miradas a la literatura infantil; Narrar, leer, interpretar; Los medios y la lectura; La escritura y Los espacios de los libros y la lectura. Conjugará aspectos teóricos con prácticas concretas.
El primer módulo del diplomado La literatura infantil: una puerta a la lectura se iniciará el 27 de septiembre, con una conferencia inaugural a cargo del editor Daniel Goldin. El ciclo académico concluirá el 30 de mayo de 2011, con sesiones los lunes de 16 a 20 horas y un sábado al mes de 10 a 14 horas.
La sede será el Instituto de Investigaciones Filológicas (Zona Cultural Universitaria, Ciudad Universitaria); las sesiones sabatinas serán en las instalaciones de A Leer/Ibby México (Parque España 13-A, colonia Condesa).
Informes, costos e inscripciones en la página electrónica www.filologicas.unam.mx y en el teléfono 5622-7379. Los módulos no son seriados, por lo que es posible inscribirse a módulos sueltos o incluso a conferencias sueltas.
Para ella la lectura tiene que ser, antes que nada, un gozo y su valor supremo debe ser la gratuidad, es decir, "que no se cobre con exámenes ni preguntas ni contando las palabras que se leen".
El curso, organizado por los institutos de investigaciones Filológicas y Estéticas, así como y A Leer/IBBY México, se impartirá en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), institución que por primera vez abre sus puertas a una reflexión amplia y actualizada en torno a la literatura para niños.
El diplomado reunirá una planta de docentes, editores, investigadores, autores, ilustradores, promotores de lectura, narradores y comunicadores provenientes de diversas instancias académicas y culturales para analizar el libro infantil como artefacto cultural; la lectura y los mediadores; narrar, leer, interpretar; los medios y la lectura; la escritura y los espacios de los libros; la estructura del cuento clásico infantil; el cómic; la narración oral en la cultura escrita; cine y libros de ciencia para niños, escribir para niños, etcétera.
El programa abordará estas temáticas desde ocho módulos de aproximación interdisciplinaria: La literatura infantil; El libro infantil como artefacto cultural; La lectura y los mediadores; Miradas a la literatura infantil; Narrar, leer, interpretar; Los medios y la lectura; La escritura y Los espacios de los libros y la lectura. Conjugará aspectos teóricos con prácticas concretas.
El primer módulo del diplomado La literatura infantil: una puerta a la lectura se iniciará el 27 de septiembre, con una conferencia inaugural a cargo del editor Daniel Goldin. El ciclo académico concluirá el 30 de mayo de 2011, con sesiones los lunes de 16 a 20 horas y un sábado al mes de 10 a 14 horas.
La sede será el Instituto de Investigaciones Filológicas (Zona Cultural Universitaria, Ciudad Universitaria); las sesiones sabatinas serán en las instalaciones de A Leer/Ibby México (Parque España 13-A, colonia Condesa).
Informes, costos e inscripciones en la página electrónica www.filologicas.unam.mx y en el teléfono 5622-7379. Los módulos no son seriados, por lo que es posible inscribirse a módulos sueltos o incluso a conferencias sueltas.
¿Por qué publicar para niños y jóvenes?
¿Cuál será la razón por la que muchos autores han comenzado a escribir para niños? ¿Qué les ha llevado a explorar en la literatura infantil y juvenil? ¿Por qué grandes escritores han empezado por escribir para los más pequeños y para los jóvenes? ¿Es ésta una forma de capturar a un público más amplio? ¿Es un medio literario que les genera más ventas?
La literatura infantil no es en esencia muy diferente de la literatura para adultos, por eso no es una literatura menor, ni es menos exigente que ésta. Requiere que el escritor tenga los conocimientos suficientes para conseguir la calidad literaria y el acomodo temático y formal que le permitan llegar al público al que van dirigido sus escritos. Sea cuál sea la razón por la que el escritor se decida a escribir para los niños o jóvenes, es importante que conozca bien lo que necesita para cautivar a su público.
Es muy importante por tanto definir precisamente para qué edades va dirigido, qué tipo de narración los atrae y qué personajes los mantienen anclados a las historias.
En relación a esto, en el sitio de premura.com han publicado una serie de artículos muy interesantes sobre la importancia de escribir de acuerdo a la edad a la que va dirigida un texto, los personajes que interesan a los niños y jóvenes, y sobre las diferentes clasificaciones de la editoriales de acuerdo a la edad.
En el Club Sácale Jugo a la Lectura nos permitimos reproducir los siguientes textos breves que publicaron sobre el tema:
Escribe de acuerdo con la edad
Los conflictos, en la literatura infantil deben ser relevantes a la edad a quien se dirige la novela. Los adolescentes están preparados para entender y preocuparse por conflictos exteriores a su marco de referencia que los niños aun no comprenden. Otros conflictos, particularmente los de carácter violento no se consideran apropiados, especialmente si el libro se usará en el aula. Pero conflicto es una palabra que se usa habitualmente para referirnos al obstáculo principal al que tendrá que enfrentarse el protagonista no tiene por qué ser triste o violento.
Los conflictos también pueden ser divertidos como a los que se enfrentan los protagonistas de novelas tan dispares como 'Frena, Cándida Frena' de Maite Carranza o 'Nunca más' de Fernando Lalana y José María Almárcegui. (Ver entrevista a Fernando Lalana.) El humor es un recurso útil tanto en literatura infantil como en literatura juvenil. Care Santos por ejemplo, también lo usa en su Operación Virgo para contar las aventuras de una adolescente que, ayudada por su amiga, quiere dejar de ser virgen y buscan mil y una estrategias para encontrar al candidato ideal para tal menester.
Los lectores de todas las edades, necesitan sentirse reflejados de alguna manera en sus lecturas. Y tu necesitas ver a tus lectores como individuos que pasan por ciertas etapas entre los seis y los dieciséis años. Para la literatura infantil, el individuo quiere iniciar un paso adelante para impactar a su mundo más inmediato: familia, escuela, amigos, pueblo... Cuando un personaje cambia, el lector tiene que pensar “yo también puedo hacerlo”.
En '¿Y si me defiendo?' de Elizabeth Zöller, Krissi, su protagonista pasa del miedo inicial a los matones del colegio a hablar de violencia en la escuela y a encontrar maneras de defenderse junto a los compañeros de clase.
En literatura juvenil, en cambio, los lectores no tienen tanta necesidad de verse reflejados en el libro. Sus mundos se expanden, y les gusta salir de sus puntos de referencia a través de la ficción. Lo más importante es que los adolescentes entiendan el por qué de las decisiones que toman los personajes para poder juzgar por si mismos si son buenas o no.
En 'No has muerto en Stalingrado', de Delstanches y Vierset, Walter Giezsce, se preocupa por buscar a su padre, que ha sido apresado en 1943 después de la batalla de Stalingrado. La mayoría de adolescentes si bien no viven situaciones similares, podrán entender las sensaciones que describe el joven Walter.
En conclusión, para escribir literatura infantil debemos tener muy claro el argumento y seguir la línea argumental sin irnos por las ramas. Debemos usar protagonistas cercanos a nuestros lectores, con vivencias similares. Y los conflictos deben ser cercanos. Los niños, al finalizar la obra, continuarán siendo niños. Por el contrario, la literatura juvenil suele hablar de crecimiento. Sus protagonistas no tienen por qué ser cercanos al lector, sino más bien verosímiles. Y los conflictos suelen ser más grandes incluso pueden no formar parte del círculo habitual de vivencias de un adolescente típico.
Cruzando el umbral... o no
¿Recuerdas cuando creías que podías cambiar el mundo? Los protagonistas en las novelas para niños y adolescentes muchas veces son héroes que cumplen las expectativas de sus lectores. Pero el tamaño del mundo que cambian depende de la edad a quien va dirigida la novela. En las novelas para niños, los protagonistas suelen aplicar los cambios sobre sí mismos, sobre sus familias, sobre sus amigos o su vecindario, asegurando de esta manera a sus lectores que los problemas pueden afrontarse y resolverse. Pero al final del libro, los personajes continúan siendo niños. Más fuertes, más listos o más independientes, pero niños al fin y al cabo. En las novelas para adolescentes el mundo se expande y los conflictos son más sobrecogedores. Es muy posible que el cambio sea más radical y que en su camino, los adolescentes se conviertan ya en adultos.
En 'El Zoo de Pitus' de Sebastià Sorribes, por ejemplo, un grupo de niños y niñas deciden ayudar a un amigo enfermo que no tiene suficiente dinero para pagarse un viaje y una operación a Suiza organizando un zoo en el barrio. Las aventuras que correrán y la amistad creciente entre ellos los volverá más fuertes, pero al final de la novela continuarán siendo niños.
En cambio, en 'La guerra de mi hermano', de Jordi Sierra i Fabra, Gabriel vivirá la guerra en dos frentes, uno viendo como su hermano se marcha a una zona de conflicto y otra con las manifestaciones que se generan a raíz de ese conflicto. También aprenderá que las guerras pueden estallar en la familia. Y acabará la novela con más tristeza, pero también más adulto.
Tengamos en cuenta que como mayor sea nuestra audiencia, los conflictos cada vez profundizan más y las subtramas se complican. Podemos añadir nuevos personajes y nuevas preocupaciones.
A estadios diferentes, estilos diferentes
En muchos casos, la edad del protagonista es una buena pista a la hora de determinar la edad del lector a quien va dirigida la obra, aunque no siempre. A los niños y las niñas les gusta leer sobre personajes que tienen su edad o son uno o dos años mayores que ellos. A veces un protagonista más joven puede atraer a lectores mayores siempre y cuando su historia tenga que ver con lo que viven los niños en ese momento.
Más o menos, las edades en que las editoriales suelen dividir los libros para niños son: De 0 a 3 años, de 3 a 5, a partir de 6 o 7 años, a partir de 9 años, a partir de 12 años y a partir de 13-14 años. Incluso algunas editoriales tienen libros para chicos y chicas mayores de 16 años. En general, suele considerarse literatura infantil hasta los 12 años y literatura juvenil a partir de los 13. En esta ocasión hablaremos de los libros dirigidos a niños y niñas entre 6 y 15 años, buscando las diferencias entre las diferentes etapas. Más adelante hablaremos de los álbumes ilustrados y los libros para niños y niñas menores de 6 años.
Mientras escribas, intenta visualizar a tu audiencia. La literatura infantil va dirigida niños y niñas desde los 6 años (si ya tienen suficiente soltura lectora) hasta los 12. En general, tiene una trama básica y la sigue sin adentrarse en otros vericuetos. La literatura juvenil que suelen leer chicos y chicas a partir de 13 años, será más compleja y los personajes se cuestionarán aquello que preocupa también a sus lectores. Pero hay algunas obras que traspasan los límites entre una y otra.
Mientras que en la literatura juvenil se extrema la sofisticación en cuanto a argumentos y personajes, en literatura infantil, los personajes se parecen mucho a sus lectores aunque enfatizando alguna de sus cualidades, como ser más valientes, correr riesgos más grandes o vivir situaciones extremas. Los lectores de literatura juvenil, en cambio, buscan la verosimilitutd. Pueden entender puntos de vista que no sean el propio siempre que estén bien argumentados. Por lo general, suelen gustar de literatura realista que refleje el mundo real, sea éste bueno o malo.
32.º Congreso Internacional de IBBY - "La Fuerza de las Minorías"
La ciudad de Santiago de Compostela y la OEPLI (Organización Española para el Libro Infantil) serán los anfitriones de la reunión mundial más importante de especialistas en literatura infantil y juvenil: el 32.º Congreso Internacional de Board on Books for Young People (IBBY), que en esta ocasión se llevará a cabo del 8 al 12 de septiembre, en el Palacio de Congresos de Galicia, bajo el lema La fuerza de las minorías.

Con este congreso se pretende contribuir a valorar críticamente, a potenciar desde la equidad, a resaltar en el marco de la convivencia entre todos los pueblos de la tierra a las minorías, tanto sociales como étnicas, ligüísticas, de género o religiosas.
Durante esos días, cientos de congresistas asistirán a las conferencias, mesas redondas, seminarios y talleres que se llevarán a cabo sobre diversos temas definidos.
En la edición de este año se entregará el premio Hans Christian Andersen 2010, conocido como el Nobel de la Literatura Infantil, a la alemana Jutta Bauer —elegida entre los 27 ilustradores seleccionados para el premio, por su “aproximación filosófica, su originalidad, su creatividad y su habilidad para comunicarse con los jóvenes lectores”— y al inglés David Almond —reconocido como "la voz única de un creador de un realismo mágico para los niños”.
IBBY es un colectivo sin ánimo de lucro compuesto por asociaciones y personas de todo el mundo comprometidas con la idea de propiciar el encuentro entre los libros y la infancia. Se fundó en Zurich (Suiza) en 1953 y está constituido por setenta secciones nacionales.
En España está representado por la OEPLI, Organización Española para el Libro Infantil, que se organiza en cuatro secciones en consonancia con la pluralidad cultural y lingüística del Estado español: El Consejo General del Libro Infantil y Juvenil (para la lengua castellana); CCLIJ Consell Català del Llibre per a Infants i Joves (para la lengua catalana), GALIX, Asociación Galega do Libro Infantil e Xuvenil (para la lengua gallega) y Galtzagorri Elkartea (para la lengua vasca).
Cada dos años una sección nacional de IBBY actúa como anfitriona de estos congresos y esta vez le ha tocado a España celebrarlo en Santiago de Compostela, coincidiendo con el Año Santo Jacobeo.
En España está representado por la OEPLI, Organización Española para el Libro Infantil, que se organiza en cuatro secciones en consonancia con la pluralidad cultural y lingüística del Estado español: El Consejo General del Libro Infantil y Juvenil (para la lengua castellana); CCLIJ Consell Català del Llibre per a Infants i Joves (para la lengua catalana), GALIX, Asociación Galega do Libro Infantil e Xuvenil (para la lengua gallega) y Galtzagorri Elkartea (para la lengua vasca).
Cada dos años una sección nacional de IBBY actúa como anfitriona de estos congresos y esta vez le ha tocado a España celebrarlo en Santiago de Compostela, coincidiendo con el Año Santo Jacobeo.
Fallece el escritor y periodista Germán Dehesa
Luego de que apenas el jueves pasado anunciara en su columna Gaceta del Ángel que estaba enfermo de cáncer, Germán Dehesa falleció este jueves 2 de septiembre en su casa, en la capital de la Ciudad de México.
Dehesa acababa de ser homenajeado por el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón, quien le impuso la condecoración de "Ciudadano Distinguido", el pasado 11 de agosto.
También la Coordinación de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) le tenía preparado para este viernes un homenaje por su trayectoria, en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón, del Centro Cultural Universitario. Homenaje que la UNAM ha dado a conocer que se pospondrá hasta nuevo aviso.
En un comunicado, la Coordinación de Difusión Cultural recordó que el autor era egresado de la Máxima Casa de Estudios, donde cursó las carreras de Ingeniería Química y Letras Hispánicas, y que además fue profesor de la institución por más de 25 años.
Tras darse a conocer el fallecimiento del escritor y columnista Germán Dehesa, varios periodistas y personalidades expresaron su pesar a través de la red social Twitter. Támbién el Conaculta lamentó el fallecimiento del dramaturgo, promotor cultural, escritor, académico, locutor y periodista.
German Dehesa fue autor de los libros Adiós a las trampas, La familia y otras demoliciones, ¡Qué modos!: usos y costumbres tenochcas, ¿Cómo nos arreglamos? Prontuario de la corrupción de México, Las nuevas aventuras de El Principito, No basta ser padre, Viajero que vas, Cuestión de amor, Adiós a las trampas 2, Los PRIsidentes y Fallaste corazón.
También fue autor de las obras de teatro Tapadeus III, El gabinete de Belem, Borges con música, El pórtico de las palomas, Pacto con botas y Monjas coronadas.
En el Club Sácale Jugo a la Lectura compartimos una breve entrevista hecha a German Dehesa por el sitio Club de Lectores, en la que conocemos más sobre su opinión acerca de los libros y su impacto en la vida de las personas.
"Salirle al paso a la vida, con un libro en la mano"*
Germán Dehesa, con todo y el cansancio que traía a cuestas de un viaje a Coatzacoalcos, Veracruz, tuvo la gentileza de recibir en su estudio a Club de Lectores y nos habló del poder mágico de las palabras y los libros.
El poder mágico de la palabra “Alfalfa” (Del griego: Alfa = comienzo) Seguramente esa palabra debe tener un poder mágico tremendo, puesto que puede convocar, puede incitar un volver a comenzar algo. Entonces yo se la recomiendo mucho a aquellos amantes que tuvieron alguna ruptura, pero que tienen franca voluntad de volver a comenzar, de tener una segunda oportunidad, que se miren a los ojos y se digan “alfalfa”, y se abracen y verán como todo comienza otra vez.
¿USTED DIRÍA QUE LOS LIBROS TIENEN UN GRAN IMPACTO EN LA VIDA DE LAS PERSONAS?
¡Enorme! No porque haya lecciones inmediatas, ni moralejas; todo eso es muy trivial, es como la epidermis de un libro. La forma es la que siempre acaba pegando, te hace entender que hay un milagro en todo. Porque yo no veo una rosa y digo: ¡Ah, mira! Una rosa divina que en gentil cultura /es con su fragante sutileza/ magisterio purpúreo a la belleza/ enseñanza nevada a la hermosura; yo ya me conformo con saber que es una rosa, pero Sor Juana… la veía y encontraba en ella un amago de la humana arquitectura y simplemente esa música que ella creaba con las palabras, hace darme cuenta de que se puede hacer una flor de puras palabras, es decir, Sor Juana termina, no hablando de la rosa, sino edificando una rosa verbal. Y eso es ¡alucinante! Entonces se puede ir creando una especie de mundo paralelo y entendiendo mejor este mundo. Casi como el lobo de Caperucita, para entenderte mejor … para eso leo, para eso escribo, para mirarte mejor ... Seguramente pasé por la etapa narcisista de la lectura donde uno al leer se está buscando a uno mismo. Es decir, el libro funciona como un espejo y el libro que más nos gusta es el que nos refleja mejor. Leía en la infancia, febrilmente, a Los tres mosqueteros , porque en mis delirios imaginativos pensaba que podría haber sido uno de ellos, que sólo las circunstancias de espacio-tiempo ya no me permitían ser D'Artagnan, Aramis, Porthos o todos juntos. Era para mí un gran espejo.
Hay lectores que mueren en esta etapa narcisista, de “espejito, espejito, dime que soy bello, dime que soy valiente o el más malo de toda la región”. Pero debería haber siempre un momento en que descubres que no hay tal, que más que un espejo, el libro es una ventana. En el momento en que la ventana te es revelada, la lectura se vuelve absolutamente imprescindible. Porque desde ahí tienes el mejor mirador hacia el mundo.
Aprendes a leer, para leer mejor a tu pareja, para leer mejor a tus amigos, para entender mejor a tu país. Para ubicarte de mejor manera en el mundo, hasta donde eso es posible. Tomar conciencia del misterio, no resolverlo, pero por lo menos, adivinar las orillas del misterio o, como proponía Sor Juana, “ Rotular el silencio ”. Esa es nuestra tarea.
USTED ES UN GRAN ADMIRADOR DE SOR JUANA, ¿VERDAD? LA CITA FRECUENTEMENTE
Sor Juana, Quevedo, Lope de Vega, Fray Luis de León. Son nuestros poetas. Pero también de pronto Alejo Carpentier, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, el humor implacable de Cortázar y tantos y tantos autores que pasan por tu vida. Hay veces que regresas a tu casa después de una jornada en la Ciudad de México y de veras te sientes Ulises regresando a Itaca. Tratando de recuperar a una Penélope que ya no te reconoce, como ocurre en el libro original. Él se fue 20 años. Tú te vas un día y ya no te reconocen de la friega que te pone un día en esta ciudad. Entonces tienes que darles pruebas de que sí eres tú, como lo hace Ulises.
¡En fin! Los libros atraviesan por mi vida y yo voy circulando entre los coches y los libros y alcanzando la vida y queriendo siempre salirle al encuentro. El mexicano siempre está sentado, a ver qué le trae la vida. Y así nos ha ido. Creo que lo que tenemos que hacer es salirle al paso a la vida, no esperar que llegue, sino encontrarla, agarrarla de buenas y con un libro en la mano, porque el libro te va a permitir descifrarla mejor.
EN SU LIBRO ¡QUÉ MODOS! USOS Y COSTUMBRES TENOCHCAS , USTED CITA COMO ESPECIES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN A: EL BUEN HOMBRE , LA BUENA MUJER … ¿EN QUÉ CONDICIONES CREE QUE SE ENCUENTRE EL BUEN LECTOR ?
También amenazado. Las formas electrónicas de comunicación, están arrinconando e imponiéndole una aparente obsolescencia a la lectura. Aunque siempre es el impacto de lo nuevo. Creo que el libro tiene con qué resistir. Pero nuestro problema no son los autores, ni los libros. Nuestro problema es hasta cierto punto de librerías, pero ya estamos mejor que hace treinta años. Creo que el problema básico son los lectores, que no creamos lectores. Entonces, ¿para qué más autores, para qué más libros, para qué más esfuerzos por reunir bibliotecas si no hay quien los lea, quien se acerque a ellos?
Lo nuestro tiene que consagrarse a la formación de lectores y la única manera de formar al lector es explicándole que leer es la segunda forma de recreo que tiene el ser humano. La primera se cumple entre hombre y mujer y no voy a dar detalles. Pero la otra es la lectura. La conversación con los difuntos / en músicos callados contrapuntos, como decía Quevedo.
¿CREE USTED QUE LOS LIBROS DEBIERAN TAMBIÉN EVOLUCIONAR EN ALGUNA MANERA?
Sí, yo creo que ya hay ciertos géneros que se van quedando viejos. Ciertos géneros a los que les hemos concedido demasiada importancia por demasiado tiempo. Pienso sobre todo en la novela, que ya prácticamente ser escritor equivale a ser novelista. Cuando se pueden escribir estupendas crónicas. Juan Villoro, entre nosotros, es un cronista sensacional. Se puede escribir excelentes ensayos y tenemos ensayistas de primera: Federico Reyes Heroles, Silva Herzog Márquez, Lorenzo Meyer. Te puedo dar el nombre de muchos extraordinarios ensayistas.
No es por la vía de la ficción por la única que se accede al conocimiento. Tampoco quiero que desaparezca la novela, sino que atemperemos y nos demos cuenta de que el buen lector siempre terminará leyendo poesía.
Previamente hay que convencerlo de que aquello que nos decían de que leyendo tienes más poder, leyendo aprendes más… en el fondo te están diciendo “y entonces más pronto te convertirás en el Fidel Velázquez de tu grupo y controlarás a todo mundo”. Borrar eso y decirle: “Tú olvídate, tú métete a un libro como quien se mete a una fiesta, si en la página 70 la fiesta no te interesa, no sabes ni de qué se trata, tienes todo el derecho de largarte, no todos nacimos para todos los libros”.
Aunque sean obras maestras, yo, a las 15 páginas de leer a James Joyce dije: “no nací para esto, mi vida es otra”. Y me dediqué a leer otros autores que me decían más y me resultaban más intelegibles.
Tampoco hay que castigar o censurar. Por ejemplo, imponen “lecturas obligatorias”. Eso es terrible. Es como el matrimonio, donde tienes que ser feliz a ‘güevo', no se puede. A veces uno es feliz, a veces uno tiene promontorios de serenidad, y luego de pronto también unas llanuras de depresión, todo eso es el caminar por la vida. Y lo mismo pasa con la lectura. ¿Cómo “lectura obligatoria”? ¡No! Cuando yo fui maestro de literatura en preparatoria, mi táctica era ofrecer por lo menos 100 libros y decirles: Este es breve y trata de esto… este es largo y este… tá-tá-tá. Y no les voy a pedir que me hagan una monografía. Yo voy a venir todas las tardes y quiero que vengan, cualquiera de esas tardes a contarme de algún libro de los que hayan leído. Si leen cinco, están del otro lado, si no leen esos cinco, ni siquiera se presenten a examen. Y si leen 25 tampoco se presenten a examen porque ya están aprobados.
¡Y no sabes qué deleite! ¡Se hacían las colas inmensas de muchachos para irme a contar su experiencia de lector y compartirla! Y que yo les dijera lo que a mí me había dicho el libro. O muchas veces cacharlos en que ni habían leído. Les decía:
–Y, ¿qué pasó, te acuerdas cuando se le viene encima la piedrota a Porthos?
–¡Ah, sí qué momento!
–Y le digo “No hay ninguna piedrota, baboso, vete a leer” ¡Y ya! Pero esa idea de que es una obligación… ¡No, hombre, si es lo más divertido de este mundo leer! ¡Lo más tranquilizante!
Bueno… por ejemplo, tenía la horrible costumbre de leer el domingo por la noche El Proceso (de Kafka) y no dormía, me quedaba con los ojos pelones hasta el lunes. Entonces mejor tengo a San Juan de la Cruz, mejor tengo a Jaime Sabines, mejor tengo a Juan Ramón Jiménez. Hay libros que no hay que leer en la noche, porque de veras, se le meten a uno en los sueños. Si es que llega uno a tener sueños.
¿QUÉ LE ACONSEJARÍA A QUIEN QUISIERA CONVERTIRSE EN ESCRITOR?
En escritor… pues que trate de ser un excelente lector. Que no tenga miedo de imitar a alguien a quien le conceda autoridad magisterial. Que es cierto que en literatura, la única manera de superar una influencia, es cediendo a ella y asimilándola a tu estilo. De esa manera, poco a poco podrás ir encontrando tu voz.
Pero si quieres ser escritor, primero pregúntate: “¿tengo algo qué decir? ¿Qué herida traigo?” Y si no traes herida… ¡los que no traen herida no escriben! Todo escritor habla por la herida. De algún modo la vida, la realidad, lo lastimó. Si no, no se proponen la tarea de recomponer esa realidad. Psss… está a toda madre, está muy bien instalado, ¿cuál es el problema?
Pero cuando de pronto te atropella la vida, cuando traes una herida, ¡de muchos tipos! Porque además, ahora todo mundo pensará: “me tiene que abandonar un ser amado” No, no, no, ¡espérate! De muchas maneras la vida te desacomoda y necesitas de las palabras, las “palabras mágicas”, para reacomodarte. Si no tienes esto, ni lo pienses, ni te pongas a escribir. Si no estás dispuesto al gran impudor… porque escribir es encuerarse y si no estás dispuesto a eso…
Me acuerdo que me pasó una vez con una alumna talentosa en un taller de literatura que yo tenía, que llegó con una propuesta para una novela. Y le digo: es una propuesta excelente, pero tú eres una señora y las señoras no cuentan estas historias. Entonces pregúntate: ¿quieres ser escritora o quieres ser señora ? Porque las dos cosas no se pueden. Entonces, si estás dispuesta a la indecencia de encuerarte, nos vemos la semana que entra.
Y llegó la semana siguiente y me dijo “¡Ya! Ya hablé con mi familia, y les dije que voy a perder toda compostura”. Y fue un libro muy bonito que se llama Quién como Dios que ya está traducido como a ocho idiomas. Y le fue muy bien, pero pues Doña Eladia, alias Lali, renunció a ser señora.
UN MENSAJE A NUESTROS LECTORES:
¡Que se pongan a leer! ¡Que lo disfruten! Es un gozo inmenso, es la gran compañía, lo que nunca te falta. En los momentos de soledad, es lo único que te ilumina cuando de pronto ya te apagaron la luz, o ya te la cortaron (la luz). Entonces ahí está la literatura, ahí están los poetas. Y ya desde los poetas empezamos a navegar. Porque los poetas son las cumbres y todos los demás como que escurren desde esas cumbres que son los grandes poetas. Y más México, que en el siglo XX, ¡qué lujo de poetas tuvimos! Pellicer, Novo, Villaurrutia… es una nómina que remata con Octavio Paz y Jaime Sabines y dice uno: De veras, qué sabia es la condición humana que se da cuenta de que en un país donde la palabra va a ser violentamente agredida y prostituida por los medios de comunicación, pero sobre todo, por los políticos, es necesario generar anticuerpos.
Y esos anticuerpos son los poetas, son los que le devuelven su pureza original, los que alivian a las palabras y las vuelven otra vez mágicas. Por eso hay que leerlos, disfrutarlos. Y luego regalarle el poema a alguien que amemos y firmarlo nosotros. De aquí a que se entera ya hasta hijos tuvimos con ella. ¡Que hagan lo que quieran! Pero yo he sido muy feliz leyendo y escribiendo.
*Fuente: http://www.clublectores.com/entrevistas/index.htm
Dehesa acababa de ser homenajeado por el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón, quien le impuso la condecoración de "Ciudadano Distinguido", el pasado 11 de agosto.También la Coordinación de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) le tenía preparado para este viernes un homenaje por su trayectoria, en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón, del Centro Cultural Universitario. Homenaje que la UNAM ha dado a conocer que se pospondrá hasta nuevo aviso.
En un comunicado, la Coordinación de Difusión Cultural recordó que el autor era egresado de la Máxima Casa de Estudios, donde cursó las carreras de Ingeniería Química y Letras Hispánicas, y que además fue profesor de la institución por más de 25 años.
Tras darse a conocer el fallecimiento del escritor y columnista Germán Dehesa, varios periodistas y personalidades expresaron su pesar a través de la red social Twitter. Támbién el Conaculta lamentó el fallecimiento del dramaturgo, promotor cultural, escritor, académico, locutor y periodista.
German Dehesa fue autor de los libros Adiós a las trampas, La familia y otras demoliciones, ¡Qué modos!: usos y costumbres tenochcas, ¿Cómo nos arreglamos? Prontuario de la corrupción de México, Las nuevas aventuras de El Principito, No basta ser padre, Viajero que vas, Cuestión de amor, Adiós a las trampas 2, Los PRIsidentes y Fallaste corazón.
También fue autor de las obras de teatro Tapadeus III, El gabinete de Belem, Borges con música, El pórtico de las palomas, Pacto con botas y Monjas coronadas.
En el Club Sácale Jugo a la Lectura compartimos una breve entrevista hecha a German Dehesa por el sitio Club de Lectores, en la que conocemos más sobre su opinión acerca de los libros y su impacto en la vida de las personas.
"Salirle al paso a la vida, con un libro en la mano"*
Germán Dehesa, con todo y el cansancio que traía a cuestas de un viaje a Coatzacoalcos, Veracruz, tuvo la gentileza de recibir en su estudio a Club de Lectores y nos habló del poder mágico de las palabras y los libros.
El poder mágico de la palabra “Alfalfa” (Del griego: Alfa = comienzo) Seguramente esa palabra debe tener un poder mágico tremendo, puesto que puede convocar, puede incitar un volver a comenzar algo. Entonces yo se la recomiendo mucho a aquellos amantes que tuvieron alguna ruptura, pero que tienen franca voluntad de volver a comenzar, de tener una segunda oportunidad, que se miren a los ojos y se digan “alfalfa”, y se abracen y verán como todo comienza otra vez.
¿USTED DIRÍA QUE LOS LIBROS TIENEN UN GRAN IMPACTO EN LA VIDA DE LAS PERSONAS?
¡Enorme! No porque haya lecciones inmediatas, ni moralejas; todo eso es muy trivial, es como la epidermis de un libro. La forma es la que siempre acaba pegando, te hace entender que hay un milagro en todo. Porque yo no veo una rosa y digo: ¡Ah, mira! Una rosa divina que en gentil cultura /es con su fragante sutileza/ magisterio purpúreo a la belleza/ enseñanza nevada a la hermosura; yo ya me conformo con saber que es una rosa, pero Sor Juana… la veía y encontraba en ella un amago de la humana arquitectura y simplemente esa música que ella creaba con las palabras, hace darme cuenta de que se puede hacer una flor de puras palabras, es decir, Sor Juana termina, no hablando de la rosa, sino edificando una rosa verbal. Y eso es ¡alucinante! Entonces se puede ir creando una especie de mundo paralelo y entendiendo mejor este mundo. Casi como el lobo de Caperucita, para entenderte mejor … para eso leo, para eso escribo, para mirarte mejor ... Seguramente pasé por la etapa narcisista de la lectura donde uno al leer se está buscando a uno mismo. Es decir, el libro funciona como un espejo y el libro que más nos gusta es el que nos refleja mejor. Leía en la infancia, febrilmente, a Los tres mosqueteros , porque en mis delirios imaginativos pensaba que podría haber sido uno de ellos, que sólo las circunstancias de espacio-tiempo ya no me permitían ser D'Artagnan, Aramis, Porthos o todos juntos. Era para mí un gran espejo.
Hay lectores que mueren en esta etapa narcisista, de “espejito, espejito, dime que soy bello, dime que soy valiente o el más malo de toda la región”. Pero debería haber siempre un momento en que descubres que no hay tal, que más que un espejo, el libro es una ventana. En el momento en que la ventana te es revelada, la lectura se vuelve absolutamente imprescindible. Porque desde ahí tienes el mejor mirador hacia el mundo.
Aprendes a leer, para leer mejor a tu pareja, para leer mejor a tus amigos, para entender mejor a tu país. Para ubicarte de mejor manera en el mundo, hasta donde eso es posible. Tomar conciencia del misterio, no resolverlo, pero por lo menos, adivinar las orillas del misterio o, como proponía Sor Juana, “ Rotular el silencio ”. Esa es nuestra tarea.
USTED ES UN GRAN ADMIRADOR DE SOR JUANA, ¿VERDAD? LA CITA FRECUENTEMENTE
Sor Juana, Quevedo, Lope de Vega, Fray Luis de León. Son nuestros poetas. Pero también de pronto Alejo Carpentier, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, el humor implacable de Cortázar y tantos y tantos autores que pasan por tu vida. Hay veces que regresas a tu casa después de una jornada en la Ciudad de México y de veras te sientes Ulises regresando a Itaca. Tratando de recuperar a una Penélope que ya no te reconoce, como ocurre en el libro original. Él se fue 20 años. Tú te vas un día y ya no te reconocen de la friega que te pone un día en esta ciudad. Entonces tienes que darles pruebas de que sí eres tú, como lo hace Ulises.
¡En fin! Los libros atraviesan por mi vida y yo voy circulando entre los coches y los libros y alcanzando la vida y queriendo siempre salirle al encuentro. El mexicano siempre está sentado, a ver qué le trae la vida. Y así nos ha ido. Creo que lo que tenemos que hacer es salirle al paso a la vida, no esperar que llegue, sino encontrarla, agarrarla de buenas y con un libro en la mano, porque el libro te va a permitir descifrarla mejor.
EN SU LIBRO ¡QUÉ MODOS! USOS Y COSTUMBRES TENOCHCAS , USTED CITA COMO ESPECIES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN A: EL BUEN HOMBRE , LA BUENA MUJER … ¿EN QUÉ CONDICIONES CREE QUE SE ENCUENTRE EL BUEN LECTOR ?
También amenazado. Las formas electrónicas de comunicación, están arrinconando e imponiéndole una aparente obsolescencia a la lectura. Aunque siempre es el impacto de lo nuevo. Creo que el libro tiene con qué resistir. Pero nuestro problema no son los autores, ni los libros. Nuestro problema es hasta cierto punto de librerías, pero ya estamos mejor que hace treinta años. Creo que el problema básico son los lectores, que no creamos lectores. Entonces, ¿para qué más autores, para qué más libros, para qué más esfuerzos por reunir bibliotecas si no hay quien los lea, quien se acerque a ellos?
Lo nuestro tiene que consagrarse a la formación de lectores y la única manera de formar al lector es explicándole que leer es la segunda forma de recreo que tiene el ser humano. La primera se cumple entre hombre y mujer y no voy a dar detalles. Pero la otra es la lectura. La conversación con los difuntos / en músicos callados contrapuntos, como decía Quevedo.
¿CREE USTED QUE LOS LIBROS DEBIERAN TAMBIÉN EVOLUCIONAR EN ALGUNA MANERA?
Sí, yo creo que ya hay ciertos géneros que se van quedando viejos. Ciertos géneros a los que les hemos concedido demasiada importancia por demasiado tiempo. Pienso sobre todo en la novela, que ya prácticamente ser escritor equivale a ser novelista. Cuando se pueden escribir estupendas crónicas. Juan Villoro, entre nosotros, es un cronista sensacional. Se puede escribir excelentes ensayos y tenemos ensayistas de primera: Federico Reyes Heroles, Silva Herzog Márquez, Lorenzo Meyer. Te puedo dar el nombre de muchos extraordinarios ensayistas.
No es por la vía de la ficción por la única que se accede al conocimiento. Tampoco quiero que desaparezca la novela, sino que atemperemos y nos demos cuenta de que el buen lector siempre terminará leyendo poesía.
Previamente hay que convencerlo de que aquello que nos decían de que leyendo tienes más poder, leyendo aprendes más… en el fondo te están diciendo “y entonces más pronto te convertirás en el Fidel Velázquez de tu grupo y controlarás a todo mundo”. Borrar eso y decirle: “Tú olvídate, tú métete a un libro como quien se mete a una fiesta, si en la página 70 la fiesta no te interesa, no sabes ni de qué se trata, tienes todo el derecho de largarte, no todos nacimos para todos los libros”.
Aunque sean obras maestras, yo, a las 15 páginas de leer a James Joyce dije: “no nací para esto, mi vida es otra”. Y me dediqué a leer otros autores que me decían más y me resultaban más intelegibles.
Tampoco hay que castigar o censurar. Por ejemplo, imponen “lecturas obligatorias”. Eso es terrible. Es como el matrimonio, donde tienes que ser feliz a ‘güevo', no se puede. A veces uno es feliz, a veces uno tiene promontorios de serenidad, y luego de pronto también unas llanuras de depresión, todo eso es el caminar por la vida. Y lo mismo pasa con la lectura. ¿Cómo “lectura obligatoria”? ¡No! Cuando yo fui maestro de literatura en preparatoria, mi táctica era ofrecer por lo menos 100 libros y decirles: Este es breve y trata de esto… este es largo y este… tá-tá-tá. Y no les voy a pedir que me hagan una monografía. Yo voy a venir todas las tardes y quiero que vengan, cualquiera de esas tardes a contarme de algún libro de los que hayan leído. Si leen cinco, están del otro lado, si no leen esos cinco, ni siquiera se presenten a examen. Y si leen 25 tampoco se presenten a examen porque ya están aprobados.
¡Y no sabes qué deleite! ¡Se hacían las colas inmensas de muchachos para irme a contar su experiencia de lector y compartirla! Y que yo les dijera lo que a mí me había dicho el libro. O muchas veces cacharlos en que ni habían leído. Les decía:
–Y, ¿qué pasó, te acuerdas cuando se le viene encima la piedrota a Porthos?
–¡Ah, sí qué momento!
–Y le digo “No hay ninguna piedrota, baboso, vete a leer” ¡Y ya! Pero esa idea de que es una obligación… ¡No, hombre, si es lo más divertido de este mundo leer! ¡Lo más tranquilizante!
Bueno… por ejemplo, tenía la horrible costumbre de leer el domingo por la noche El Proceso (de Kafka) y no dormía, me quedaba con los ojos pelones hasta el lunes. Entonces mejor tengo a San Juan de la Cruz, mejor tengo a Jaime Sabines, mejor tengo a Juan Ramón Jiménez. Hay libros que no hay que leer en la noche, porque de veras, se le meten a uno en los sueños. Si es que llega uno a tener sueños.
¿QUÉ LE ACONSEJARÍA A QUIEN QUISIERA CONVERTIRSE EN ESCRITOR?
En escritor… pues que trate de ser un excelente lector. Que no tenga miedo de imitar a alguien a quien le conceda autoridad magisterial. Que es cierto que en literatura, la única manera de superar una influencia, es cediendo a ella y asimilándola a tu estilo. De esa manera, poco a poco podrás ir encontrando tu voz.
Pero si quieres ser escritor, primero pregúntate: “¿tengo algo qué decir? ¿Qué herida traigo?” Y si no traes herida… ¡los que no traen herida no escriben! Todo escritor habla por la herida. De algún modo la vida, la realidad, lo lastimó. Si no, no se proponen la tarea de recomponer esa realidad. Psss… está a toda madre, está muy bien instalado, ¿cuál es el problema?
Pero cuando de pronto te atropella la vida, cuando traes una herida, ¡de muchos tipos! Porque además, ahora todo mundo pensará: “me tiene que abandonar un ser amado” No, no, no, ¡espérate! De muchas maneras la vida te desacomoda y necesitas de las palabras, las “palabras mágicas”, para reacomodarte. Si no tienes esto, ni lo pienses, ni te pongas a escribir. Si no estás dispuesto al gran impudor… porque escribir es encuerarse y si no estás dispuesto a eso…
Me acuerdo que me pasó una vez con una alumna talentosa en un taller de literatura que yo tenía, que llegó con una propuesta para una novela. Y le digo: es una propuesta excelente, pero tú eres una señora y las señoras no cuentan estas historias. Entonces pregúntate: ¿quieres ser escritora o quieres ser señora ? Porque las dos cosas no se pueden. Entonces, si estás dispuesta a la indecencia de encuerarte, nos vemos la semana que entra.
Y llegó la semana siguiente y me dijo “¡Ya! Ya hablé con mi familia, y les dije que voy a perder toda compostura”. Y fue un libro muy bonito que se llama Quién como Dios que ya está traducido como a ocho idiomas. Y le fue muy bien, pero pues Doña Eladia, alias Lali, renunció a ser señora.
UN MENSAJE A NUESTROS LECTORES:
¡Que se pongan a leer! ¡Que lo disfruten! Es un gozo inmenso, es la gran compañía, lo que nunca te falta. En los momentos de soledad, es lo único que te ilumina cuando de pronto ya te apagaron la luz, o ya te la cortaron (la luz). Entonces ahí está la literatura, ahí están los poetas. Y ya desde los poetas empezamos a navegar. Porque los poetas son las cumbres y todos los demás como que escurren desde esas cumbres que son los grandes poetas. Y más México, que en el siglo XX, ¡qué lujo de poetas tuvimos! Pellicer, Novo, Villaurrutia… es una nómina que remata con Octavio Paz y Jaime Sabines y dice uno: De veras, qué sabia es la condición humana que se da cuenta de que en un país donde la palabra va a ser violentamente agredida y prostituida por los medios de comunicación, pero sobre todo, por los políticos, es necesario generar anticuerpos.
Y esos anticuerpos son los poetas, son los que le devuelven su pureza original, los que alivian a las palabras y las vuelven otra vez mágicas. Por eso hay que leerlos, disfrutarlos. Y luego regalarle el poema a alguien que amemos y firmarlo nosotros. De aquí a que se entera ya hasta hijos tuvimos con ella. ¡Que hagan lo que quieran! Pero yo he sido muy feliz leyendo y escribiendo.
*Fuente: http://www.clublectores.com/entrevistas/index.htm


